Mientras La Libertad Avanza acelera en la Ciudad con figuras nacionales de primer nivel y el PRO reconfirma su intención de retener la conducción de la Capital Federal, la UCR se acomoda como articuladora entre los distintos espacios. De diálogo con los diferentes actores de peso en la CABA, el radicalismo logró algunos hitos destacables en el distrito porteño en el pasado reciente: llevó a Mauricio Macri a la Legislatura para participar de un acto político sin estar obligado por ser jefe de Gobierno e impulsa un proyecto que cuenta con el apoyo de todos los bloques.
Este martes, el ministro de Economía, Luis Caputo, se mostró en la Ciudad con Pilar Ramírez, la presidenta del espacio violeta en el distrito. Estuvieron en la sucursal de Lucciano’s ubicada en Las Cañitas, junto a Christian Otero, cofundador y CEO de la compañía. Una visita en la que la dirigente promocionó su proyecto de Libertad Comercial, presentado la semana pasada, para avanzar en “habilitaciones automáticas para las actividades de bajo riesgo, silencio administrativo positivo, una ventanilla única digital y el derecho a corregir incumplimientos menores antes de una clausura”.
Un recorrido que alimenta los rumores sobre una posible candidatura de Caputo en la Ciudad y que pone a los libertarios en un escenario de abierta negociación con el PRO, sin garantizar el acuerdo con tanta anticipación, pero que se enmarca en caminatas habituales con dirigentes nacionales de peso. Ya habían pasado otras figuras. Este miércoles lo hará Karina Milei con una aparición en la fábrica Fontenla. Todo mientras el PRO sigue posicionando a Jorge Macri como el mejor de los amarillos para retener la Ciudad.
Mientras tanto, la UCR apunta a construir una alternativa que escape a la grieta nacional. Con un perfil articulador y un manejo muy aceitado de las relaciones políticas, el espacio dialoga con todos, pero para 2027 espera ubicarse lejos de los libertarios y del kirchnerismo, con la intención de ingresar a un balotaje para disputar la Jefatura de Gobierno mano a mano con la extrema derecha.
Ese perfil articulador lo tuvo al legislador Francisco Loupias con iniciativas rimbombantes. Por un lado, antes del Mundial logró llevar a Mauricio Macri a la Legislatura: fue la primera vez que asistía a un evento político sin ser el jefe de la Ciudad. Lo hizo para recibir una distinción por jugar al bridge. Ahora, el radical impulsa la "Ley Joaquín", un proyecto que tiene su correlato nacional y fue impulsado tras la muerte de Joaquín Gatto, de 12 años, en enero debido a la caída de un arco de fútbol durante un campamento en Neuquén. El texto cuenta con el apoyo de todos los sectores. Una novedad política, pero de sentido común a nivel humano.
El objetivo central es erradicar los riesgos invisibles y establecer medidas de prevención, concientización, capacitación, difusión y colocación de cartelería en clubes, escuelas, plazas, parques, canchas y otros espacios públicos donde se desarrollen actividades deportivas y recreativas, sean públicos o privados. Entre los elementos contemplados están los arcos de fútbol, pero también de futsal, hockey, rugby, handball, aros de básquet y cestoball, postes de vóley, juegos de plaza y equipamientos similares. La propuesta busca que se actúe antes de que ocurra el siniestro y establece pautas de seguridad sobre su correcto uso, contemplando la difusión de información sobre posibles consecuencias de una utilización incorrecta o deficiencias en las instalaciones.
Las acciones estarán dirigidas a niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos que desarrollen actividades deportivas y recreativas, pero también a docentes, entrenadores, instructores, coordinadores y acompañantes. A su vez, están alcanzados los titulares, administradores, concesionarios y responsables de los espacios que deben garantizar condiciones adecuadas de seguridad y mantenimiento. En el caso de los más pequeños, la intención es que la información sea clara y sencilla, con recursos visuales acordes a su edad, mientras que para quienes estén a cargo de las actividades el objetivo es que se puedan establecer pautas mínimas de cuidado. En tanto, para quienes manejan los espacios se busca brindar herramientas para identificar y evitar riesgos sin sumar burocracia, sino articulando mecanismos de control, fiscalización e inspección que ya existen.
La iniciativa cuenta con el impulso de los papás de Joaquín, Serena Campos Lobos y Adrián Gatto, y se trabajó en conjunto con federaciones de clubes de barrio y representantes de instituciones públicas y privadas para conocer el universo y sus dificultades. Ahora, el proyecto cuenta con el acompañamiento de todos los bloques. Al menos así salió de una reunión de asesores para poder avanzar con el tratamiento legislativo. Se espera que pueda ser aprobada en la próxima sesión. Por ahora, sin fecha.
