El periodista ultra oficialista Luis Majul utilizó su editorial en LN+ para salir en defensa de la estrategia del oficialismo luego de los últimos reveses sufridos en el Congreso. El conductor apuntó a la necesidad de sostener el rumbo económico actual para evitar, según su planteo, un regreso a políticas del pasado y del peronismo.
En su exposición, Majul recuperó una definición atribuida al ministro de Economía, Luis Caputo, para justificar el esfuerzo oficialista. Según explicó, el objetivo del Gobierno es trabajar "para que no vuelva el pasado o el infierno, como en algún momento dijo Luis Caputo".
Con ese eje, el periodista construyó un repaso de escenarios que, a su criterio, representarían un retroceso para el país si el oficialismo pierde terreno político.
El decálogo de Majul contra "el pasado" peronista
El conductor de LN+ enumeró una serie de puntos para fundamentar su editorial. En sus palabras: "Para no volver a una inflación, para no volver al cepo, para no volver a los 20 tipos de cambio distintos, para no volver al perverso sistema de importaciones SIRA, para no volver a los sobornos y a las cometas, para no volver al manejo discrecional de los gerentes de la pobreza, para no volver al protagonismo de la patota sindical en las calles, para no volver a los piquetes de todos los días".
La insólita enumeración funcionó como el núcleo argumental de su editorial, en la que buscó sintetizar los que considera los principales fracasos de gestiones anteriores para contrastarlos con la actualidad.
Majul remató su planteo con una definición que resumió todo el editorial: sostuvo que, "básicamente, para que el país no vuelva al infierno", resulta necesario mantener la atención puesta en el escenario político actual.
El Gobierno, tras la derrota en el Senado
Más allá del repaso de consignas, el periodista dedicó un tramo de su editorial a la coyuntura inmediata. Señaló que el Gobierno "acusó recibo de la derrota del jueves pasado en el Senado" y que, en las últimas horas, "empezó a mover los primeros hilos de la campaña y dar inicio a una (...) imprescindible negociación electoral".
Ese pasaje resulta el dato político más concreto del editorial: más allá de la defensa discursiva de la gestión, Majul reconoció que la derrota legislativa obligó al oficialismo a activar formalmente su estrategia electoral. La referencia deja en evidencia que, puertas adentro del Gobierno, el resultado en el Senado funcionó como una señal de alarma que aceleró los tiempos políticos.
El editorial se dio en un contexto de tensión entre el Poder Ejecutivo y el Congreso, donde el oficialismo viene acumulando derrotas parlamentarias que lo obligan a redefinir su estrategia de cara a las elecciones. La lectura de Majul, alineada con el discurso oficial, buscó instalar la idea de que cualquier traspié coyuntural es preferible a un eventual retorno de políticas económicas previas, aun cuando ese mismo editorial terminó admitiendo la dificultad que atraviesa el Gobierno para sostener su rumbo en el plano legislativo.
