La administración del Hospital Garrahan reconoció hace dos meses lo que los trabajadores del hospital pediátrico más importante del país venían sospechando cuando se desató el conflicto: había plata, sólo que no se estaba destinando a cumplir la ley de emergencia pediátrica que tanto resistió el presidente Javier Milei y que terminó promulgando "a medias" tras la lucha en la calle. Concretamente, había 58.107 millones que se habían desviado a bonos del Estado y títulos financieros. El propio hospital admitió, tras un amparo que los obligó a presentar toda la documentación requerida por un pedido formal de acceso a la información pública denegado durante dos años, que se redirigieron los más de 50 mil millones ($40.899 millones en "Bonos, títulos y letras" , $17.208 en Fondo Común de Inversión). Durante el momento de mayor ajuste, entre 2024 y 2025, la plata invertida en bonos aumentó $4.691 millones. Fuentes del hospital aseguraron a este medio que se avanzó en ese sentido "para atender gastos operativos del Hospital y compromisos asumidos con ejecución futura entre ellos obras, bienes de capital y otros gastos de funcionamiento".
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El 29 de junio, la administración del Garrahan entregó un informe al que tuvo acceso El Destape de 306 páginas y otro de 81, en el marco del Expediente Judicial N° 23618/2026 y el Expediente CAF 39186/2025. Allí figura en el Anexo III (Inversiones Financieras) que el total de inversiones financieras al 31/12/2025 es de *$58.107.618.576,02* (≈$58.107 millones).
Compuesto de:
- Bonos, títulos y letras: $40.899.287.551,75
- Fondo Común de Inversión Pellegrini: $17.208.331.024,27
- Depósito a plazo fijo: $0,00
Este mismo monto aparece también en el Estado de Situación Patrimonial como "Inversiones Financieras" y coincide con lo informado en el oficio judicial (donde figura como $58.107.618.576,02, dentro de "Otras Cuentas por Cobrar").
Los trabajadores denunciaron que, al mismo tiempo, del informe se desprende que "la Nación le recortó la plata al hospital en 37% en menos de un año". "Es como si en tu casa faltara para el supermercado, pero al mismo tiempo hubiera millones en plazo fijo... y encima siguieran metiendo más plata al plazo fijo. Cuando te dicen "no hay plata para salarios ni insumos", la pregunta es: "¿y esos $58.000 millones invertidos en bonos a 13 años?", destacaron en un comunicado que hicieron circular a la prensa.
En los informes presentados, por más extensos que sean, no se respondió por qué se inclinaron por esta decisión en vez de usar el dinero para los gastos corrientes del hospital. Fuentes de la administración aseguraron que están avalados por el DNU 668/19, del 30/09/2019, que indica que cualquier excedente que tenga en cuenta una institución pública, debe ir a títulos públicos. Especificaron, del mismo modo, que "estos 58.107 millones a los que se refieren los gremios no es dinero parado ni excedente". "Dichos fondos son para atender gastos operativos del Hospital y compromisos asumidos con ejecución futura, entre ellos obras, bienes de capital y otros gastos de funcionamiento. A medida que se devengan las obligaciones a pagar, se va sacando el dinero.
Por lo tanto, la tenencia transitoria de esos instrumentos financieros no significa que el Hospital disponga de $58.000 millones sin afectación o sin necesidades que atender. El Garrahan es un hospital de alta complejidad, y tiene que tener previsibilidad".
"Siguen jugando con la salud de los chicos", reaccionó Anna Mareco, quien por momentos no puede separar la historia de su familia de la del hospital, al que considera un "hogar" desde hace más de 20 años. Ella, que atravesó junto a los profesionales de la institución la intervención histórica de dos chicos siameses que nacieron unidos por el abdomen, dice que confirma con este dato que "no les importan los chicos": "Mientras ellos especulan con el dinero del hospital, los pibes siguen sin acceso real a la salud". En total, con el dinero invertido se podrían haber abonado 48 mil sueldos y medio del salario inicial de un profesional del hospital antes de noviembre de 2025.
Las autoridades afirman que "se usaron fondos en el hospital y en grandes cantidades"; entre ellos, recuerdan que "se invirtió más de 30 mil millones de pesos en el plan de obras más grande desde su creación: se culminó la obra más importante, que es la de una nueva área de radioterapia, con la incorporación de un acelerador lineal y un tomo simulador de última generación gracias al trabajo de la CNEA; se compraron 310 camas de internación, se renovó equipamiento esencial de quirófano (como las mesas quirúrgicas y los arcos en C), se renovaron todas las sillas de ruedas y se habilitó el helipuerto". Además, se está terminando una obra de trasplante de médula ósea que fue abandonada por el kirchnerismo, se están remodelando las habitaciones de los médicos de guardia, y muchos otros proyectos que están en curso. Todas estas obras buscan mejorar cada metro cuadrado del hospital para darle lo mejor a nuestros pacientes, a los que cabe aclarar, nunca les faltó insumo alguno; aunque hayan querido instalar lo contrario, el Garrahan siempre tuvo todo para funcionar".
En la documentación presentada figura que en 2024 la Nación le transfirió al Hospital $304.627 millones. En 2025 le transfirió $252.077 millones ($52.549 millones menos) — y eso sin contar la inflación, que ese año fue del 31,55%. "El desfinanciamiento no es un relato del gremio: está escrito en el balance", se quejaron los trabajadores. La administración también hizo gala de un supuesto superávit que, para la Asociación de Profesionales Civil y Gremial de Profesionales y Técnicos (APyT), se consiguió "gracias a que congelaron el salario de los trabajadores por meses".
Los documentos muestran efectivamente que hubo en 2025 un resultado positivo de $16.652 millones, que en 2024 había sido de $24.612 millones (un 32% menos).
Desde el hospital afirman que siempre tuvo financiamiento por parte de Nación y este no cayó, que siempre fue suficiente. "El problema del Garrahan, como fue demostrado, era que la plata se estaba administrando mal. Se votó una ley de emergencia para una emergencia que no había. Era cuestión de ordenar las cuentas y esta gestión lo logró y, por eso, el Garrahan hoy está avanzando al ritmo que lo hace, y está camino a ser el mejor hospital de toda América Latina. En ese sentido, el personal el año pasado pudo tener un aumento salarial histórico superior al 80%", destacan.
Del mismo modo, enfatizan que el superávit tampoco cayó. Lo que creen, por el contrario, es que "los gremialistas, al asumir que hay menos superávit por comparar dos resultados contables, lo que están haciendo es demostrar, una vez más, qué poco entienden de finanzas y que jamás podrían administrar ni un Hospital, ni ninguna otra institución. Los $24.612 millones de 2024 y los $16.652 millones de 2025 no son dinero en efectivo ni plata que le haya sobrado al Hospital. Son resultados contables que surgen del Estado de Resultados del Balance 2025. Este Balance se confecciona de acuerdo con las normas contables vigentes (es decir, las reglas que establecen cómo deben registrarse y mostrarse las distintas operaciones en un Balance) y contempla diferentes registraciones, gastos, recursos y otros conceptos contables que inciden en el resultado, aunque no necesariamente representen movimientos de dinero en efectivo". Dicen que están comparando peras con manzanas, a pesar de que "un resultado contable y un resultado financiero son conceptos de naturaleza diferente".
En qué gastó la administración del Garrahan
De los documentos se desprende que uno de los mayores gastos fue el de seguridad privada ($13.234 millones), que, si se suma con lo abonado a Policía de la Ciudad ($377 millones), resulta la categoría más amplia, por encima de comida para pacientes internados ($15.389.209.200,00), limpieza integral del hospital ($27.375.678.816,00) y remodelaciones ($18.339.872.590,72). El Destape se comunicó con fuentes de la Policía de la Ciudad para conocer el detalle de las condiciones de contratación y funciones requeridas, pero no respondieron. Desde la administración del hospital, aclararon que la Policía de la Ciudad y la privada del hospital "coexisten en el Garrahan desde su inauguración" y destacan que "cumplen dos objetivos diferentes: la seguridad privada se ocupa de cuestiones del hospital y la Policía de la Ciudad procura la seguridad de la sede del Banco Nación y de los cajeros del Banco Ciudad que funcionan dentro del edificio del Garrahan, tarea que no puede absorber una seguridad privada. Además, intervienen en situaciones de índole judicial".
Anna, mamá de Ian y Nacho (Wong), cuestionó las decisiones tomadas por la administración. “Es una vergüenza que no compraron ni una sola cama pediátrica”, sostuvo, y apuntó contra la falta de inversión en recursos y personal para garantizar la atención de niños y niñas que llegan desde distintos puntos del país. En ese sentido, advirtió que el problema no es la falta de tecnología, sino las dificultades para que los pacientes puedan acceder efectivamente a ella. “Tienen unos aparatos hermosos, divinos, pero los chicos no pueden llegar porque no contestan los mails”, señaló. Según relató, las casi 500 personas que dejaron el hospital no fueron reemplazadas, lo que genera una sobrecarga en las enfermeras y afecta el funcionamiento de los equipos médicos. “Podés poner un acelerador de partículas de la puta madre, pero si no tenés pacientes que lleguen desde las provincias para atenderse, lo vas a tener al pedo”, cuestionó.
Para Anna, las consecuencias del deterioro ya impactan directamente en las familias que necesitan atención pediátrica especializada. “Hoy llegan al hospital si tienen un contacto”, afirmó, y denunció que hay chicos que directamente no están llegando al Garrahan porque “no responden los mails, no dan turnos o los dan mal”. “Hoy es una desidia”, resumió.
Desde Casa Rosada constantemente se demonizó la lucha de los trabajadores con provocadores videos. Esta semana, por el aniversario del hospital, afirmaron: "Cumplimos 39 años de historia y también de intentos de usar al Garrahan con malicia".
"El hecho de que el hospital se incline por una empresa es la mentira que quieren instalar los sindicalistas de izquierda y el kirchnerismo, que operan constantemente a esta gestión, pero que desconocen en absoluto los procesos administrativos y las necesidades de la institución. Si de ellos dependiera, el hospital estaría trabajando aún con equipamiento y sistemas del 1987, que es justamente lo que encontramos cuando llegamos al hospital", respondieron desde la administración al ser cuestionados por los gastos.
