Exclusivo: Cómo está la relación Alberto Fernández-Juan Schiaretti y ¿unidad en 2021?

Asistencia financiera y apoyo legislativo, las claves del vínculo entre el Presidente con la provincia que más apoyó a Macri en 2015 y 2019. 

28 de julio, 2020 | 12.38

En los siete meses que llevan gobernando, uno en su provincia y otro en la Nación, el gobernador cordobés Juan Schiaretti y el presidente Alberto Fernández tienen una relación aceitada, basada en las necesidades mutuas: por la pandemia del Covid-19, el cordobés tiene la economía provincial paralizada, y el Presidente, en el Congreso necesita los votos de los cuatro diputados schiarettistas para destrabar leyes claves, como, la malograda iniciativa para expropiar la agroexportadora Vicentin.

Atrás quedó el frío con el que Schiaretti recibió a Fernández a principios de julio del año pasado, en plena campaña electoral por las PASO de agosto. En esa época, el cordobés seguía apostando por lo bajo por la reelección del derechista Mauricio Macri, con quién compartió funciones en SOCMA, el holding creado por Franco Macri en los setenta.

En las PASO y las elecciones presidenciales de octubre, Schiaretti presentó una boleta corta para el tramo de diputados nacionales y dejó libertad de voto para la boleta presidencial, una jugada para beneficiar a Macri, quien en Córdoba logró el 61% de los votos, pero no le alcanzó para dar vuelta la elección como en 2015.

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“La pandemia demostró que el peronismo da respuestas a la sociedad, a la gente, al pueblo. Estamos haciéndolo en Córdoba y se está haciendo a nivel nacional. Hay un entendimiento entre el gobernador y el Presidente, ambos transitan por el camino del peronismo republicano. Alberto tiene un pensamiento moderado como “el Gringo”; están acomodándose las diferencias financieras entre la Provincia y la Nación, así que le podría anticipar que en 2021 estaríamos hablando de un acuerdo de unidad en Córdoba”, confió a El Destape un dirigente de la mesa chica del gobernador Schiaretti.

Por caso, durante los cuatro meses que lleva adelante el país de cuarentena preventiva contra el Covid-19, la Nación le giró a Córdoba casi $ 40 mil millones de asistencia. El jueves pasado, el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, junto a los ministros de Economía, Martín Guzmán y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; mantuvieron una conferencia virtual con el gobernador Schiaretti donde “se intercambiaron opiniones y aspectos vinculados al desarrollo territorial, productivo y logístico, entre otros temas”, posteó el cordobés en las redes sociales.

Los giros de la Nación a Córdoba suman exactamente $ 38.785 millones; de los cuáles $ 34.275 corresponden a fondos enviados directamente a la Provincia a través de diferentes programas dirigidos a beneficiarios. Desde la Casa Rosada aseguran que esos envíos representan un equivalente extra del 43,7% de la coparticipación que le corresponde a Córdoba por ley. Córdoba también recibió en $ 1.071 millones de aportes del Ministerio de Salud de la Nación y $ 2.363 millones del Fondo Compensador del Transporte.

El ministro Guzmán destacó ante los medios cordobeses que “trabajamos con Schiaretti para que Córdoba pueda volver a tomar deuda en pesos” y no esté obligado a endeudarse en dólares.

La deuda de la Provincia de Córdoba llega a los $ 196.507 millones, según datos del Ministerio de Finanzas de la Provincia, de los cuáles el 90% se debe en dólares, euros y dinares de Kuwait.

Ayer lunes, el Gobierno de Córdoba pagó casi US$ 14 millones –unos $1.000 millones al cambio- por una cuota del CO26, un título emitido bajo leyes argentinas en 2016 por US$ 300 millones. Los pagos son trimestrales e incluyen capital e intereses.

Mientras que el próximo sábado 1 de agosto vence una cuota de US$ 16 millones del PDCAR27 y el 1 de septiembre vencen otros US$ 19 millones –unos $ 1.150 millones- del PDCAR24; en ambos casos corresponden al pago de intereses y están supeditados a las leyes internacionales.

Sin embargo el mayor frente de tormenta financiera que deberá afrontar Schiaretti será dentro de un año, en junio de 2021, cuando se produzca el vencimiento de US$ 725 millones del título PDCAR21 emitido en 2016; que al cambio actual significan $ 52.127 millones; una cifra que no podrá ser afrontada por Córdoba sin la asistencia financiera de la Casa Rosada.

“Los $ 39 mil millones que Alberto le giró a Córdoba en estos últimos cuatro meses, de los cuáles el 90% se distribuyen con programas que se implementan a través de la Provincia y no en forma directa con los municipios; habla a las claras que para el Presidente, Córdoba es un actor fundamental en la transformación de la Argentina. Alberto es un piloto de tormentas, acompañó a Néstor Kirchner en 2003, y ahora trata de sacar al país adelante en medio de esta pandemia que deja sus secuelas sociales, no sólo financieras y económicas, en todo el mundo. Lo vemos con nuestros vecinos de Brasil y Chile con sus economías arrasadas y miles de muertos; ni hablar de lo que pasa en EE.UU. con Donald Trump”, explicó a El DestapeTania Kysakevych, legisladora albertista y dirigente del PJ del norte cordobés.

Kysakevych señaló que “la buena sintonía en lo institucional entre el Presidente y el gobernador es una muestra de que la buena sintonía también es política. Cuando se elijan las nuevas autoridades partidarias, van a estar representados los distintos sectores del peronismo. Porque los peronistas no somos egoístas, como dijo la compañera Evita, donde hay una necesidad hay un derecho; y nosotros lo hemos demostrado desde que asumimos y más en el combate de esta pandemia. A cada argentina y cada argentino le hemos tendido una mano solidaria en Jujuy o Ushuaia; mire si no lo íbamos a hacer en nuestra Córdoba”.

En esa línea, el diputado nacional kirchnerista Pablo Carro, que busca repetir en el Congreso, dijo en Canal 10 de Córdoba que “en una reunión de todo el bloque, Máximo nos pidió que cada legislador nacional respalde a los gobernadores peronistas en cada provincia, evitando diferencias en estos tiempos de crisis sanitaria y económica. Esto es un gesto fuerte de unidad del peronismo en Córdoba”.

Elecciones 2021 y unidad

A nadie se le ocurre hablar públicamente de las elecciones legislativas del año próximo en medio de la pandemia del Covid-19 que paralizó al mundo y más aún a las economías subdesarrolladas como la argentina; pero en el oficialismo provincial y nacional y en la oposición ya están calentando motores.

Schiaretti, un contador pragmático que militó a principios de los convulsionados 70 en el Peronismo de Base, fue funcionario de Industria del ministro Domingo Cavallo en los 90 menemistas -durante el mayor proceso de desindustrialización hasta la llegada de la derecha macrista, de la que también fue socio-; hoy está cada vez más cerca Alberto Fernández y mira un 2021 y 2023 en unidad con el Frente de Todos.

“No hay 2023, si no hay 2021”, detalló un legislador schiarettista. Y contó que entre los candidatos a gobernador suenan dos schiarettistas, el actual vicegobernador Manuel Calvo y el intendente capitalino Martín Llaryora, y el albertista Martín Gill, intendente de Villa María de licencia, actualmente secretario de Obras Públicas de la Nación.

Para las legislativas del año próximo suenan los nombres de Calvo y Gill; pero como Córdoba también renueva senadores; en la grilla están anotados el albertista Carlos Caserio, que quiere repetir mandato y la diputada nacional Alejandra Vigo, esposa de Schiaretti y presidenta del PJ de la Capital.

Con Gill sucedió un cortocircuito hace dos semanas, cuando dio positivo por Covid-19 y se montó una operación en su contra que salió del Ministerio Público Fiscal de Córdoba y de segundas líneas del Gobierno provincial. Ayer finalmente, Gill fue imputado por la fiscal de Villa María, Juliana Companys, por violar el artículo 205 del Código Penal, que prevé una pena de seis meses a dos años, para quien “violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes”. 

Hubo llamados de la Casa Rosada a Schiaretti reclamando por la zancadilla: “Estamos recomponiendo desde lo institucional, con ayudas financieras, tomando nota de lo que necesitan los cordobeses; en Río Cuarto vamos todos juntos y ustedes nos hacen esto, no es así la cosa”.

La próxima contienda electoral, la única del país, se llevará adelante dentro de dos meses, el 29 de septiembre, cuando se elija intendente de Río Cuarto. Los comicios estaban previstos para marzo, pero se pospusieron por la pandemia. La Casa Rosada apoya la reelección de Juan Manuel Llamosas, un peronista conservador que pasó del delasotismo al schiarettismo. La elección está polarizada con el radical Gabriel Abrile, quien levantó en las encuestas y está a menos de 10 puntos de Llamosas.

Córdoba, un bastión de la derecha, donde Cambiemos, primero, y Juntos por el Cambio, después, ganó las presidenciales de 2015 y 2019 y las legislativas de 2017; puede mostrar una victoria del Frente de Todos en 2021. Pero como dicen los peronistas cordobeses “no hay 2021, si no pasamos 2020 con el coronavirus controlado y la economía estabilizándose”.

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