Emotiva despedida a Taty Almeida en Plaza de Mayo: "Su legado quedará grabado"

Militantes y referentes de organizaciones políticas, gremiales y de derechos humanos homenajearon a la histórica presidenta de Madres de Plaza de Mayo. Se cumplió su deseo de que sus cenizas sean vertidas alrededor de la Pirámide.

20 de junio, 2026 | 18.24

En un emotivo homenaje, cientos de personas se congregaron alrededor de la Pirámide de Mayo para esparcir las cenizas de los restos de Taty Almeida, fallecida el domingo pasado a sus 95 años. Hubo una sentida ronda para recordarla, de la que participaron familiares, referentes de derechos humanos, militantes y dirigentes de organizaciones sociales y políticas. 

La convocatoria se realizó esta mañana en el centro de la Plaza de Mayo, que por más de medio siglo fue el epicentro de los reclamos de las madres y abuelas por sus hijos y nietos desaparecidos durante la última dictadura militar. 

Entre aplausos y ofrendas florales, la histórica presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora fue despedida en un evento organizado por sus familiares y allegados más íntimos, en la que se cumplió su deseo de que sus restos sean esparcidos alrededor de la pirámide, al igual que otras dirigentes de derechos humanos. "Su legado quedará grabado a fuego en las nuevas generaciones militantes", expresó una oradora.

Al homenaje acudieron, entre otros, el Premio Nobel de la Paz en 1980, Adolfo Pérez Esquivel; el exjefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina; y el diputado Horacio Pietragalla Corti. "La llamaban y había que ir allá, y ella iba. No importaba si hacía calor o frío. Decía ‘Yo me comprometí’. Y eso es poner el cuerpo", dijo su hija María Fabiana, en diálogo con Radio 750.

Una vida dedicada a pedir justicia y gritar Nunca Más

Nacida el 28 de junio de 1930 en Buenos Aires en el seno de una familia militar, Lidia Estela Mercedes Miy Uranga, popularmente conocida como Taty, se formó como maestra de escuela, profesión que ejerció por pocos años. Se casó con Jorge Almeida con quien tuvo tres hijos: Jorge, Alejandro y María Fabiana. Fue el segundo de ellos quien fue secuestrado por la Triple A el 17 de junio de 1975 y le dio inicio a su militancia y compromiso con los derechos humanos. 

Alejandro tenía 20 años, trabajaba en Télam y en el Instituto Geográfico Militar y cursaba el primer año de Medicina en la Universidad de Buenos Aires. Ese día salió de su casa al anochecer despidiéndose de su familia con un "Esperame, ya vengo" y nunca más volvió, al día de hoy continúa desaparecido. 

En 1979, Taty se unió al grupo de mujeres que conformaban las Madres de Plaza de Mayo y desde ese momento su búsqueda estuvo asociada a la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Cuando en 1986 se produjo la división de Madres de Plaza de Mayo, Almeida se integró a Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, espacio desde el que desarrolló gran parte de su militancia.

En abril de este año, su última aparición pública, Taty Almeida recibió el título de doctora honoris causa de la UBA en el marco de los 50 años del último golpe militar. "Militancia es compromiso. Compromiso que han tomado tantos jóvenes, que son nuestra esperanza. Ustedes son los que van a continuar luchando por la Memoria, la Verdad y la Justicia”, fueron sus palabras al recibir ese reconocimiento en la Faculta de Filosofía y Letras