Un operario ceramista intentó quitarse la vida en medio de una discusión con un jefe en una fábrica de la provincia de Salta propiedad del presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini. El trabajador se provocó una herida en el antebrazo con un azulejo pero sus compañeros lograron detenerlo y hoy se encontraba fuera de peligro. El episodio se produjo el jueves en la planta de Cerámica Alberdi, situada en el parque industrial de la provincia, adonde en abril del año pasado murió un empleado de mantenimiento triturado por una molienda el día después de que el dirigente empresario asumiera al frente de la entidad fabril.
El incidente se desarrolló alrededor de las 15 cuando el trabajador, a quien el gremio local pidió identificar como Juan D. de 41 años, acudió a una reunión con el jefe de Recursos Humanos de la planta tras un período de licencia por una operación en una rodilla. “El compañero venía con muchos dolores y licencia por carpeta médica. En medio de la rehabilitación lo presionaban de la empresa para que volviera a trabajar y cuando su propio médico le dio el alta pero le indicó tareas livianas, de Recursos Humanos lo llamaron para una charla”, le relató a El Destape William Sebastián Pineda, operario de la planta y secretario gremial de la filial salteña del sindicato de ceramistas (Focra).
Pineda contó que el directivo, Rubén Rogonsa, le anunció la intención de la compañía de prescindir de sus servicios: “la empresa está cansada de vos, ya no le servís así que estás despedido. Tenemos esta plata para pagarte en doce cuotas; si agarrás, bien, y si no te echamos igual”, le indicó el jefe de Recursos Humanos al operario, según el relato del gremialista. Fue en esa instancia, y tras un cruce de palabras, que Juan salió de la oficina, rompió un cerámico y se produjo las lesiones, siempre de acuerdo a la versión de Pineda. Al cierre de esta nota fueron infructuosos los intentos de este medio por contactar a Rappallini o a los directivos de Alberdi.
El drama de este jueves fue otro capítulo de una tensión creciente entre la conducción de la fábrica y sus trabajadores. El 29 de abril de 2025 un operario de origen brasileño cayó accidentalmente en una molienda y murió al instante. Los directivos, entre los que se encontraba el jefe de RRHH, ordenaron seguir con la producción con el cuerpo del trabajador todavía atorado en la máquina, hasta que la Focra decretó un paro.
“Después de eso la relación con la empresa se calmó un poco pero a los cuatro, cinco meses, empezaron de nuevo a presionar a los trabajadores. El maltrato es constante. Al compañero que trató de matarse le descontaban 300 mil pesos y el presentismo durante la licencia médica. Después del incidente, cuando volvimos del hospital, fuimos con el sindicato a radicar una denuncia y en la comisaría nos encontramos que Rogonsa había presentado una denuncia por amenazas contra el compañero”, detalló Pineda.
El gremialista contó que el operario fue intervenido con diez puntos de sutura y se recuperaba este viernes en su casa junto a su esposa y sus dos hijos aunque “muy mal psicológicamente”. En la fábrica se desempeñan 187 trabajadores en cuatro turnos rotativos y y otro central. Tras la muerte del empleado en mayo del año pasado, la empresa de Rappallini volvió a ser noticia porque en julio incumplió el pago del medio aguinaldo.
