Cristian, uno de los más de 900 trabajadores de Fate despedidos este miércoles, contó que se enteró del cierre de la histórica empresa de neumáticos por El Destape 1070 y no por una comunicación oficial de la empresa.
"Hace siete años que laburo acá y estaba gozando de mis vacaciones. Tenía que volver el 23", contó a El Destape 1070. "Como suelo hacer a la mañana, salgo a trotar, a caminar un poco para hacer un poco de deporte. Escuchando a Ari (Lijalad), dice que tenían que cambiar el sistema de laburo porque hoy la noticia era que Fate cerró. Ahí levanté el teléfono, empecé a mirar bien qué pasó y sí, efectivamente cerró la empresa", siguió el relato del trabajador.
Cristian describió a la situación como "triste", ya que lo golpeó "ver tantos compañeros afuera" mientras les llegaban en ese momento "cartas de despido". "Te quedás afuera, es una cosa muy loca", continuó.
Luego, apuntó contra el dueño de Fate, Javier Madanes Quintanilla. "Un empresario que si no es uno de los diez empresarios más ricos de toda la Argentina pega en el palo. Porque él habla en la carta de despido que es algo macroeconómico. No es eso, hay familias atrás. Ahora, ¿qué se yo?", cerró, visiblemente quebrado hasta las lágrimas.
La conciliación obligatoria
Frente a la gravedad del anuncio y la incertidumbre de los trabajadores, el Estado intervino para poner un freno de mano al conflicto. Tanto el gobierno de la Provincia de Buenos Aires como el Ejecutivo nacional dictaron la conciliación obligatoria por un plazo de 15 días, medida que obliga a retrotraer los despidos y convoca a una mesa de negociación entre la empresa Fate y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentina (SUTNA).
La reacción inicial llegó desde la cartera laboral bonaerense. Su titular, Walter Correa, explicó en El Destape 1070 que debieron actuar "de oficio" tras enterarse del cierre por los medios, ya que la compañía no había enviado ninguna notificación formal. El funcionario fue contundente al trazar un paralelismo histórico con la crisis de finales de los '90: "Lo que veo es un proceso de suspensiones que culminó el año pasado y ahora estamos en un proceso de industricidio. Creo que estamos en el año '98, con cierre de plantas y despidos".
Tras la rápida intervención de la Provincia y ante la presión pública, el gobierno de Javier Milei se plegó a la medida horas más tarde. A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Capital Humano confirmó que la Secretaría de Trabajo nacional también impuso la conciliación obligatoria por dos semanas, buscando canalizar el conflicto que dejó a cientos de familias en vilo.
