La cadena textil atraviesa una de las crisis más graves de las últimas décadas, con el sector indumentaria como uno de los que mayor caída tuvo. En un contexto marcado por la acumulación de stock y mora en la cadena de pagos, las ventas de indumentaria cayeron baja interanual del 6,9% durante el bimestre mayo-junio y ya son dos años de caída por el descenso de la demanda. Además, se advirtió que "los despidos ganan participación" y ya son el 27% de las medidas que adoptaron las empresas.
Según el último informe de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), el 55% de las empresas reportó "bajas en sus ventas", mientras que "solo el 27%" registró aumentos. "La demanda sigue siendo el principal desafío y la rentabilidad continúa bajo presión", indicaron, al dar cuenta de la delicada situación que atraviesa la industria.
Pese a que la cantidad de firmas con caídas fue apenas menor al 59% del bimestre previo, también descendió el porcentaje de compañías que informaron un incremento en la actividad comercial, que pasó del 35% en marzo-abril al 27%.
La encuesta también mostró que la debilidad del consumo continúa siendo la principal preocupación para el sector: el 85% de las empresas la identifica como el mayor obstáculo, el nivel más elevado de inquietud registrado en los últimos relevamientos de la entidad.
En cuanto a la rentabilidad, la CIAI señaló que las empresas siguen enfrentando dificultades para trasladar el aumento de sus costos a los precios de venta. Además, precisó que "el 55% de las empresas no pudo trasladar ninguno de los aumentos de costos, mientras que otro 33% trasladó menos de la mitad".
Respecto de la situación financiera, el informe destacó que "se redujeron los atrasos ocasionales y frecuentes, aunque reaparecieron casos de interrupción en la cadena de pagos, reflejando que persisten focos de tensión financiera"
El mercado laboral, en cambio, continúa mostrando señales de deterioro. Según el reporte, "los despidos ganan participación y representan el 27% de las medidas adoptadas sobre la dotación de personal", al tiempo que aumentó el número de empresas que optó por mantener sin cambios su plantilla.
La crisis textil
Según el último Boletín Económico Sectorial de la Fundación Pro Tejer, la actividad textil mostró en abril una retracción interanual del 23%. Si la referencia se toma respecto de 2023, la baja alcanza el 31%. Al mismo tiempo, la producción de prendas de vestir, artículos de cuero y calzado se redujo 8,8% frente al mismo mes del año anterior y acumuló una caída de 15,4% en los primeros cuatro meses del año.
El deterioro de la actividad también se reflejó en la cantidad de empresas del rubro. Desde diciembre de 2023 dejaron de operar 874 establecimientos pertenecientes a la cadena textil, de indumentaria, cuero y calzado, una merma equivalente al 14% del total de firmas del sector.
El empleo registrado también evidenció el impacto de la crisis. Según el informe, las ramas de la industria textil, confecciones, cuero y calzado lideran la pérdida de puestos de trabajo asalariados en el sector privado, con una reducción del 20% desde diciembre de 2023.
