La paralización de la obra pública nacional golpea una vez más a la construcción en Corrientes y al empleo local. Desde la Cámara de la Construcción provincial advirtieron que la falta de inversión del Gobierno de Javier Milei dejó un vacío que no logra compensarse desde el sector privado ni por la demanda del Gobierno provincial. La situación se produce mientras avanzan acuerdos y negociaciones con el gobernador Juan Pablo Valdés y el Gobierno libertario.
En ese contexto, las empresas constructoras correntinas enfrentan un escenario marcado por la caída de la obra pública, presupuestos provinciales acotados y un fuerte incremento de los costos de construcción. La ausencia de inversión nacional afecta especialmente a las provincias del NEA, aseguró el presidente de la Cámara, Gustavo Roselló, y trazó un panorama preocupante sobre la actividad durante el segundo semestre de 2026.
"Las provincias del NEA están muy preocupadas en invertir en obras de emergencia hidráulica y la verdad es que los presupuestos son escuetos", explicó el dirigente a medios locales y sostuvo que los recursos disponibles actualmente no alcanzan para recuperar los niveles de actividad necesarios para sostener el empleo.
La construcción había sufrido una fuerte pérdida de puestos de trabajo a comienzos de 2024 y, aunque registró un leve repunte hacia fines de 2025 por la finalización de obras que ya estaban en marcha, posteriormente volvió a retroceder.
En ese escenario, la Cámara de la Construcción reclama que se profundice la inversión en infraestructura social básica. "Necesitamos más viviendas, más hospitales y más escuelas, que son las que disparan mayormente la ocupación", planteó Roselló.
El planteo expone una de las principales consecuencias de la decisión del Gobierno nacional de retirar prácticamente por completo el financiamiento de la obra pública: las provincias deben afrontar con recursos propios proyectos que anteriormente contaban con participación nacional, pero no disponen de presupuestos suficientes para reemplazar el volumen de inversión perdido.
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Costos récord y menos margen para la inversión privada
A la caída de la obra pública se suma otro problema para el sector: el encarecimiento de los costos de construcción. Según explicó Roselló, tanto el valor del metro cuadrado como el costo de la mano de obra medidos en dólares alcanzaron niveles elevados, reduciendo la rentabilidad de los proyectos privados y desalentando nuevas inversiones.
De esta manera, el sector enfrenta una doble dificultad. Por un lado, la reducción de las obras financiadas por el Estado deja menos proyectos disponibles y reduce la demanda de trabajadores. Por otro, los costos elevados dificultan que el sector privado pueda ocupar rápidamente el espacio dejado por la inversión pública.
La combinación termina repercutiendo sobre toda la cadena de la construcción, desde las empresas y trabajadores hasta proveedores de materiales y servicios vinculados con la actividad.
Corrientes busca alternativas ante la falta de fondos nacionales
Para hacer frente a la paralización de la obra pública y al recorte de recursos nacionales, la Cámara de la Construcción, la Municipalidad de Corrientes, diversos organismos provinciales y el sector privado conformaron el Consejo Siete Puntas.
Con ocho reuniones acumuladas, este espacio intersectorial presentará su primer informe de avances y ya trabaja junto al Banco de Corrientes en la creación de líneas de crédito hipotecario para reactivar el mercado inmobiliario, sostener la actividad y motorizar la generación de empleo local. Sin embargo, estos esfuerzos locales resultan insuficientes para compensar el histórico volumen de financiamiento de la Nación destinado a escuelas, hospitales e infraestructura clave.
