El juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, resolvió postergar la declaración indagatoria de Daniel Santoro, prevista para este martes 25 de junio. Por la ausencia de su abogado, se fijó el 17 de julio como la nueva fecha para la presentación ante el tribunal en el marco de la causa que investiga una red de espionaje ilegal que involucra a funcionarios del Gobierno, servicios de inteligencia y periodistas.

Ramos Padilla resolvió hacer lugar "al pedido de postergación" de la indagatoria del periodista de Clarín que formó parte de la red ilegal "para efectuar su descargo en el marco de la audiencia indagatoria en razón de hallarse su abogado defensor fuera del país". Por ello, fijó "nueva fecha a los mismos fines y efectos para el día miércoles 17 de julio a las 11" de la mañana, tal como indica el documento judicial al que accedió El Destape.

Tal como describió Ari Lijalad, Santoro jugó un doble rol en el D'Alessiogate: por un lado, hacer creíbles las extorsiones del falso abogado con publicaciones en el diario de mayor tirada del país y, por otro, trabajar en conjunto en el armado de causas judiciales contra ex funcionarios kirchneristas, en especial la causa de Gas Natural Licuado.

Al citarlo a indagatoria, Ramos Padilla señaló que “se ha corroborado prima facie no sólo el vínculo de conocimiento y confianza que mantenía con Marcelo D ́Alessio, sino su participación y su aporte en las actividades ilegales que llevaba adelante la organización delictiva investigada” e indicó que "a diferencia del caso de otros periodistas vinculados a D’Alessio, el imputado (Santoro) no sólo se nutría de la información que le proveía la organización, sino que habría tenido conocimiento de las actividades de espionaje ilegal que desarrollaba, sus métodos y contribuía al desarrollo de los planes ilícitos que llevaba a cabo la organización”.

El juez federal de Dolores indicó algunas de las operaciones de las que participó Santoro. Como detalló El Destape, la más clara fue la extorsión del ex directivo de PDVSA, Gonzalo Brusa Dovat, ya que atravesó por todas las etapas y personajes de esta red de espionaje ilegal. “El vínculo estrecho y de mutua colaboración con las actividades de espionaje ilegal se puede percibir a partir de los aportes materiales que habría brindado, en el caso de Brusa Dovat, en el que no sólo habría tenido conocimiento de los métodos intimidatorios y coactivos que fueron ejercidos sobre el ex Director de PDVSA Argentina para que brindara una entrevista en el restaurant Sarkis, sino que su actividad habría estado encaminada a la continuidad del plan pergeñado para que, en contra de su voluntad, Brusa Dovat finalmente formulara una denuncia penal con un contenido direccionado en la Fiscalía Federal del Dr. Carlos Stornelli”, indició Ramos Padilla.

Pero el periodista de Clarín también está acusado de dar información de sus compañeros de trabajo en Animales Sueltos a D'Alessio, que realizaba informes para el entonces miembro de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI, la ex SIDE) Ricardo Bogoliuk. De hecho, Alejandro Fantino y Romina Manguel, parte de la mesa del programa, fueron a declarar a Dolores por este episodio.

Sin embargo, las tareas del dúo D'Alessio - Santoro datan de hace tiempo. También está involucrado en la extorsión del ex despachante de aduana, Gabriel Traficante, y el empresario petrolero Mario Cifuentes, quienes fueron apretados por el falso abogado y amenazados con notas en "el gran diario argentino". Incluso, entre el material secuestrado en el allanamiento al domicilio del espía ilegal, el juez Ramos Padilla encontró un documento en el que éste planificaba la realización conjunta entre él y Santoro de un libro “donde se describirán las maniobras relacionadas con la importación y distribución de Gas OIL 500ppm realizada por ENARSA”. Causa que derivó en las detenciones de Julio De Vido y Roberto Baratta y abrió la puerta a la causa de las fotocopias de los cuadernos.