El candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio, Miguel Pichetto, sostuvo que el kirchnerismo no se prepara para gobernar el país sino para "ir a la guerra" en el Congreso y para tomar la provincia de Buenos Aires como "bastión" de poder para la agrupación La Cámpora, y ratificó su convicción de que "la primera vuelta con 45 puntos está resuelta".

"La construcción del frente es ir por la provincia y consolidar ese espacio para La Cámpora, no es un proyecto de triunfo", declaró Pichetto a radio Mitre, y consideró que el kirchnerismo busca utilizar a Buenos Aires como "bastión para desde allí plantear el futuro 2023 para la conducción de Máximo Kirchner".

"El otro sector (por el kirchnerismo) se prepara en el Congreso para ir a la guerra, para un modelo de colisión, en el que los muchachos tiran piedras afuera y en el que cada hecho se plantea como un hecho dramático", alertó el compañero de fórmula del presidente Mauricio Macri.

El candidato a vicepresidente reiteró su críticas al postulante del kirchnerismo, Alberto Fernández, y a su candidato a gobernador Axel Kicillof al señalar que encarnar un esquema "de distribucionismo vacío" y volvió a alertar que buscan "instaurar el cepo nuevamente" con un modelo que podría terminar "en el default".

El senador también dio definiciones económicas al señalar que es imperioso reactivar el empleo, aliviar la presión tributaria de las pymes y que "el desafío de Mauricio Macri es dejar un legado productivo y un capitalismo flexible a inteligente que permita que la Argentina crezca".

Reiteró que la elección presidencial de octubre puede "resolverse con 45 puntos en la primera vuelta" y evaluó que si el kirchnerismo pierde "se termina un ciclo" tras el cual el peronismo deberá reconstruirse y transformarse en "un peronismo más republicano" que retome ideas de dirigentes como Antonio Cafiero.

Sobre una eventual reforma previsional, Pichetto advirtió que "no puede haber jubilación sin aportes" porque eso va a "perjudicar" a los futuros jubilados, aunque consideró que "lo que ya se dio no se puede tocar" y se pronunció a favor de terminar con la idea de "planes para siempre" incluso de los que contemplan "planes de consanguinidad".

El senador relativizó ademas´la reunión que mantuvo ayer Alberto Fernández con la CGT al señalar que fue "una foto en blanco y negro con 20 dirigentes de algunos gremios importantes y otros insignificantes" y declaró que la central sindical ya aclaró que "no apoya a ningún candidato".