Luis Carzoglio, el juez de Avellaneda apretado por dos directivos de la Agencia Federal de Inteligencia en nombre de Mauricio Macri para detener a Pablo Moyano, recusó al jefe de los fiscales bonaerenses, Julio Conte Grand, por posible comisión de delito de funcionario público y por una presunta manipulación del jury de enjuiciamiento contra el magistrado, según manifestó su defensa a El Destape. El Procurador General tendrá hasta el próximo martes a la tarde para aceptar dicha recusación o negarse a ella, lo que derivará en una audiencia oral ante la Corte de Justicia bonaerense, en la que deberá enfrentar a Diego Raidan, abogado del recusante.

Según consta en el escrito judicial, el 10 de mayo de este año la Procuración y la Comisión Bicameral de Normas de Procedimiento para el Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la Provincia de Buenos Aires iniciaron el trámite para ver cuál de las dos partes sería la acusadora en el jury de enjuiciamiento a Carzoglio. El mismo fue impulsado por causas no vinculadas a la Moyano pero "apurado" inmediatamente después de que se negara a detener al camionero por presunta asociación ilícita con la barra brava de Independiente: una de ellas, promovida por el propio Conte Grand, estuvo vinculada a una denuncia contra el juez por el otorgamiento de arrestos domiciliarios; la otra, impulsada por el doctor Mateo Laborde, del Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires, fue por el allanamiento del Colegio de Avellaneda-Lanús. 

Una vez iniciado el proceso, se acordó que Conte Grand asumiera el rol de acusador contra Carzoglio y al magistrado se le ofreció la posibilidad de la defensa ante esta decisión. Por ello, su defensa contestó con una recusación contra el jefe de los fiscales, quien deberá definir si la acepta o rechaza en un lapso de cinco días que, por fin de semana intermedio, se vencerán el próximo martes.

Conte Grand fue denunciado por la defensa de Carzoglio por posible comisión de delito de la función pública y "porque está manipulando el jury de enjuiciamiento". Con esta denuncia a cuestas, se definió que fuera el propio jefe de los fiscales el que tome el rol de acusador contra el juez de Avellaneda. Por ello se definió a recusarlo. En caso de que el Procurador no acepte ésto, se llegará a una audiencia con la Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires en la que el recusado deberá enfrentarse a Raidan, el defensor del magistrado bajo jury, para exponer cada uno sus puntos de vista y defensas.

Si bien no se descarta ninguna de las dos opciones, desde la defensa del magistrado confiaron a El Destape que lo más probable sea que el Procurador acepte la recusación pero interponga algún otro tipo de obstáculos camino al 9 de agosto, cuando se reunirán para ver si sigue la causa contra Carzoglio o se archiva.