Hace 16 años, Larissa Riquelme se convirtió en una de las figuras más comentadas del Mundial de Sudáfrica 2010. Su imagen recorrió el planeta y le valió el apodo de "La novia del Mundial", una etiqueta que todavía la acompaña. Sin embargo, detrás de aquella fama global existe una historia con detalles poco conocidos y una carrera que evolucionó mucho más allá de los estadios.
Cómo nació el fenómeno de Larissa Riquelme en el Mundial 2010
La irrupción de Larissa Riquelme durante el Mundial de Sudáfrica 2010 fue uno de los fenómenos mediáticos más inesperados de la historia reciente del fútbol. Las imágenes de la modelo paraguaya alentando a su selección dieron la vuelta al mundo y la transformaron en una celebridad internacional de la noche a la mañana.
Sin embargo, con el paso de los años, la propia Riquelme reveló un dato que sorprendió a miles de fanáticos. Contrariamente a la creencia popular, nunca estuvo físicamente en Sudáfrica durante aquella Copa del Mundo.
“Este (el 2026) va a ser mi primer Mundial, que lo voy a presenciar en vivo y en directo, todo el mundo piensa que yo en verdad estaba en el Mundial”, explicó la modelo al recordar aquel episodio.
La realidad fue muy distinta a la que muchos imaginaron. El 14 de junio de 2010, durante el debut de Paraguay frente a Italia, tenía previsto seguir el partido desde su casa. Finalmente decidió asistir a un espacio público instalado por una marca en una plaza de Asunción, donde alentó a la selección paraguaya rodeada de otros hinchas. Fue allí donde fotógrafos internacionales captaron las imágenes que terminaron recorriendo medios de comunicación de todos los continentes.
El impacto internacional que cambió su vida
La repercusión fue inmediata. En pocos días, Larissa Riquelme pasó de ser una figura conocida en Paraguay a convertirse en un rostro reconocido a nivel global.
El interés mediático abrió oportunidades profesionales que hasta entonces parecían impensadas. Comenzó a recibir propuestas laborales vinculadas a la televisión, la moda y los eventos internacionales.
Su popularidad la llevó a trabajar en distintos países de América Latina, incluyendo Perú, Chile y Venezuela. Además, logró expandir su presencia a mercados mucho más lejanos como China, Corea del Sur y Japón, donde también despertó una enorme curiosidad por su historia.
Aquella exposición transformó por completo su carrera profesional y la consolidó como una de las personalidades paraguayas más reconocidas fuera de su país.
A qué se dedica hoy Larissa Riquelme
Con el paso del tiempo, la vida de Larissa Riquelme tomó nuevos rumbos. Aunque continúa siendo identificada por muchos como "La novia del Mundial", actualmente desarrolla una actividad muy diferente a la que la hizo famosa.
En la actualidad se desempeña como influencer digital y creadora de contenido. En sus redes sociales se define como una influencer de estilo y colabora con diversas marcas de Sudamérica que la eligen como embajadora para promocionar productos y campañas publicitarias.
Su presencia digital sigue siendo una parte importante de su actividad profesional, donde comparte contenido relacionado con moda, estilo de vida y proyectos laborales.
Además, mantiene una relación estrecha con el mundo del fútbol, aunque desde una perspectiva distinta a la de aquellos años como hincha que conquistó a los medios internacionales.
Su nueva faceta como comentarista deportiva
En los últimos años, Larissa Riquelme sumó una nueva experiencia a su trayectoria profesional: el análisis deportivo en televisión. La modelo debutó como comentarista durante la cobertura del partido entre Paraguay y Perú disputado en Lima en 2025, una participación que marcó una nueva etapa en su carrera vinculada al deporte.
Este rol le permitió combinar dos aspectos que han acompañado gran parte de su vida pública: su vínculo con el fútbol y su experiencia frente a las cámaras. A 16 años de aquella inesperada explosión mediática, Larissa Riquelme continúa reinventándose. Lejos de quedar atrapada en el recuerdo de Sudáfrica 2010, logró construir una carrera diversa que incluye redes sociales, colaboraciones comerciales y participaciones en televisión, manteniendo vigente un nombre que sigue siendo sinónimo de uno de los fenómenos más recordados de la historia de los Mundiales.
