El canciller de Alemania pidió que el seleccionado no sea destrozado tras la eliminación con Paraguay

Tras la eliminación en el Mundial 2026, el canciller Friedrich Merz pidió que la selección de Alemania no sea humillada y abrió una fuerte polémica en el país.

30 de junio, 2026 | 16.30

La eliminación de Alemania frente a Paraguay en el Mundial 2026 dejó heridas profundas, pero el golpe no quedó solo en lo deportivo: el canciller Friedrich Merz salió públicamente a defender al equipo, pidió que no sea convertido en objeto de burlas y terminó en el centro de una polémica nacional que expuso la crisis de la Mannschaft tras ser eliminada en dieciseisavos de final.

En medio de las críticas y la frustración por la eliminación, el jefe del Gobierno alemán publicó un mensaje en la red social X con un tono de respaldo y unidad. “Celebramos juntos los éxitos. Y en la derrota permanecemos unidos. Eso es lo que nos hace fuertes. Quien lleva el águila en el pecho merece nuestro apoyo, no nuestras burlas”, escribió.

La frase buscó bajar la temperatura de un clima social que se volvió explosivo después de la caída ante Paraguay. Sin embargo, lejos de cerrar la discusión, la intervención del canciller reavivó el debate sobre el presente de la selección alemana y la responsabilidad de sus dirigentes y jugadores. El mensaje de Merz llegó después de otro posteo que ya había generado controversia.

Apenas consumada la eliminación, Merz había publicado un elogio al rendimiento del equipo dirigido por Julian Nagelsmann. “Aunque la eliminación duele: ¡qué partido, selección alemana! Con vuestro esfuerzo y espíritu de equipo en este Mundial habéis entusiasmado a nuestro país. Estamos orgullosos de vosotros”, había expresado.

Ese mensaje cayó muy mal en gran parte de la opinión pública alemana. Muchos usuarios en redes sociales se preguntaron qué partido había visto el canciller y cuestionaron el tono optimista de sus palabras. El diario Bild, el más leído del país, calificó el comentario como sorprendente y sostuvo que Merz parecía desconectado de la realidad deportiva que vivía Alemania.

El tabloide fue todavía más lejos en un editorial demoledor, titulado “Friedrich Merz vive, al igual que Julian Nagelsmann, aparentemente en una realidad paralela”. Además, el medio cuestionó que el entrenador no presentara su renuncia y aseguró que ni el Gobierno ni el cuerpo técnico asumían responsabilidades por el fracaso.

Las críticas también apuntaron al funcionamiento del equipo: falta de intensidad, ausencia de pasión y un plantel demasiado cómodo fueron algunos de los conceptos más repetidos en la prensa alemana tras la eliminación.

La autocrítica brutal de Joshua Kimmich

Mientras el debate crecía, quien sí asumió públicamente la responsabilidad fue el capitán Joshua Kimmich. “Es una sensación horrible. No hemos jugado bien contra ningún rival”, expresó el jugador de Bayern Munich, quien no recnoció el trabajo hecho por el seleccionado paraguayo.

El mediocampista fue todavía más contundente al analizar el nivel del equipo: “En tres partidos tuvimos muchísimos problemas frente a selecciones que no están entre las grandes potencias. Esa es la realidad”. Y remató con una frase que resonó fuerte en todo el país: “Nos merecemos totalmente quedar eliminados del Mundial”.

La explicación de Nagelsmann

Por su parte, Nagelsmann evitó apuntar contra sus jugadores, aunque reconoció que el rendimiento estuvo lejos de lo esperado: “Es muy frustrante porque creo que no pudimos hacer lo suficiente para ganar. Es una enorme decepción para Alemania”.

El técnico consideró que el equipo tuvo una cuota de mala fortuna, pero admitió que el nivel mostrado no alcanzó para superar a Paraguay. “No culpo a los jugadores, aunque lo que hicimos no alcanzó. Estoy decepcionado porque, simplemente, no jugamos al nivel necesario para superar al rival”, comentó.

También señaló problemas defensivos y una falta de velocidad en ataque: “Creo que los jugadores dieron todo lo que tenían. Tal vez podríamos haber convertido algún gol más, pero necesitábamos atacar con mayor velocidad y responder mejor cuando perdíamos la pelota”.