El Siam Di Tella fue uno de los automóviles más emblemáticos de la historia automotriz argentina. Fabricado entre 1960 y 1966 por la empresa Siam Di Tella Automotores, este vehículo representó el salto de una compañía nacional hacia la producción de autos modernos y de calidad, en una época en la que la industria local comenzaba a consolidarse.
Su origen se remonta a un acuerdo con la firma británica British Motor Corporation (BMC), que permitió a Siam Di Tella producir en Argentina una versión del Riley 4/72 y del Austin A60, adaptado a las necesidades locales. Así nació el Siam Di Tella 1500, un sedán de estilo sobrio, refinado y con una mecánica confiable que rápidamente se ganó un lugar en el gusto del público argentino.
Bajo el capó, el Siam Di Tella 1500 equipaba un motor de cuatro cilindros en línea con 1.489 cm³, capaz de entregar unos 55 caballos de fuerza a 4.200 rpm. Tenía tracción trasera, caja manual de cuatro marchas y alcanzaba una velocidad máxima cercana a los 130 km/h, cifras respetables para la época. Su comportamiento en ruta era estable, gracias a su suspensión delantera independiente con resortes helicoidales y eje rígido trasero con ballestas.
El diseño exterior reflejaba la elegancia británica de los años ‘60. Líneas rectas, faros redondos y una parrilla cromada de generosas dimensiones le otorgaban un aire distinguido y clásico. El interior también destacaba por su nivel de terminaciones: tapizados de buena calidad, instrumental completo y una posición de manejo cómoda, orientada al confort antes que a la deportividad.
El Siam Di Tella se fabricó en distintas versiones, entre ellas el 1500 sedán, el Traveller (rural) y el Farina, además de modelos derivados como el Riley 1500 y el Morris Oxford, todos ensamblados en la planta de Monte Chingolo, en la provincia de Buenos Aires. Su éxito fue inmediato: muchos taxis porteños de la época fueron Siam Di Tella, gracias a su robustez y bajo consumo.
Sin embargo, hacia mediados de los ‘60, la crisis económica y los problemas financieros de la empresa pusieron fin a su producción. En 1966, las últimas unidades salieron de la línea de montaje, dejando atrás un legado imborrable.
Hoy, el Siam Di Tella es considerado un clásico nacional, protagonista de una etapa dorada de la industria automotriz argentina. Coleccionistas y amantes de los autos antiguos aún conservan ejemplares en impecable estado, símbolo de un tiempo en que fabricar un auto en el país era sinónimo de orgullo e innovación.
