Comprar un helicóptero puede parecer algo reservado exclusivamente para empresas, fuerzas de seguridad o grandes fortunas, pero legalmente un particular también puede adquirir uno en Argentina. La operación se parece más a comprar un avión que a comprar un auto.
La aeronave debe inscribirse ante el Registro Nacional de Aeronaves, contar con su correspondiente matrícula y poseer un certificado de aeronavegabilidad válido antes de poder volar. El propietario, además, no necesariamente tiene que ser quien lo pilote. Puede contratar a un piloto habilitado.
¿Qué se necesita para manejarlo?
Para volarlo personalmente se necesita obtener la licencia de Piloto Privado de Helicóptero otorgada bajo las normas de la ANAC. La reglamentación vigente establece, como regla general, un mínimo de 40 horas de instrucción y vuelo para quienes realizan el curso convencional, aunque determinados programas reconocidos pueden reducir el mínimo a 35 horas.
La formación incluye vuelos con instructor, prácticas en solitario, navegación y procedimientos de emergencia. Además, hay que aprobar los correspondientes requisitos médicos, teóricos y prácticos. Tener una licencia de conducir convencional, obviamente, no sirve para pilotar una aeronave.
¿Cómo se maneja un helicóptero?
Los controles son completamente diferentes a los de un auto. El piloto utiliza principalmente tres mandos. El cíclico, parecido a una palanca ubicada frente al piloto, inclina el rotor principal y permite desplazarse hacia adelante, atrás o hacia los costados.
El colectivo, situado normalmente al costado del asiento, modifica simultáneamente el ángulo de las palas del rotor principal y permite subir o bajar. Finalmente aparecen los pedales, que controlan el rotor de cola y permiten orientar la nariz del helicóptero.
Todos esos movimientos deben coordinarse permanentemente. Por eso, una de las maniobras más complejas para quienes comienzan es mantenerse suspendido en un punto fijo, conocido como vuelo estacionario o “hover”.
¿Cuánto cuesta uno en Argentina?
Los precios varían enormemente según antigüedad, cantidad de horas voladas, estado del motor, vida útil de las palas y equipamiento.
En el mercado argentino aparecen actualmente helicópteros biplaza Robinson R22 usados entre aproximadamente US$220.000 y US$260.000.
Un Robinson R44, con capacidad para un piloto y tres pasajeros, puede encontrarse aproximadamente entre US$300.000 y US$420.000 en unidades usadas disponibles localmente.
También existen alternativas nacionales más económicas. Por ejemplo, un Cicaré 8 biplaza nuevo aparece publicado cerca de US$140.000. En el extremo opuesto, helicópteros más grandes, con turbina o equipamiento sofisticado pueden superar fácilmente el millón de dólares.
El precio de compra es solamente el comienzo
Además del valor inicial hay que considerar combustible, mantenimiento, inspecciones, hangar, repuestos y recorridas obligatorias de determinados componentes. En helicópteros, la cantidad de horas restantes antes de una revisión mayor puede modificar drásticamente el valor de una unidad usada. Por eso, dos aparatos del mismo modelo y año pueden tener precios completamente diferentes.
Así, sí es posible comprar un helicóptero en Argentina, incluso para uso recreativo. Pero tenerlo implica ingresar a un mundo mucho más regulado y costoso que el de un automóvil: además de pagar cientos de miles de dólares, hay que mantener la aeronave habilitada y contar con un piloto debidamente formado cada vez que se quiera despegar.
