Fuerte cruce entre Briatore y Gasly: Alpine no encuentra respuestas y profundiza su crisis

El líder de la escudería y el piloto principal coincidieron en el diagnóstico tras Hungría: el monoplaza sigue siendo el gran problema.

28 de julio, 2026 | 09.06

El paso de la Fórmula 1 por Hungría volvió a dejar un balance negativo para Alpine. La escudería francesa se marchó del Hungaroring sin sumar puntos y cedió terreno en el Campeonato de Constructores, una situación que encendió las alarmas dentro del equipo. Tanto Flavio Briatore como Pierre Gasly coincidieron en que el principal inconveniente no pasa por las estrategias ni por la ejecución de las carreras, sino por las limitaciones que presenta el monoplaza, que hoy está lejos del nivel de sus principales rivales.

El equipo no logró meterse en la zona de puntos durante el Gran Premio de Hungría donde Gasly terminó 12°, mientras que Franco Colapinto finalizó 15°, en una competencia donde Alpine nunca mostró el ritmo suficiente para pelear con los equipos que ocupan la mitad de la parrilla. El resultado acrecentó un presente complicado y significó otro fin de semana sin recompensas en un campeonato cada vez más competitivo.

Fuertes cruces internos en Alpine tras el decepcionante GP de Hungría.

Después de la carrera, Gasly reconoció que el equipo intentó diferentes alternativas para cambiar el desarrollo de la prueba, aunque ninguna dio el resultado esperado. El francés explicó que, aun modificando la estrategia y aprovechando neumáticos en mejores condiciones, el rendimiento del auto siguió siendo insuficiente para acercarse a quienes peleaban por los últimos lugares con puntos.

“Si nos fijamos en el resultado final, como equipo, no estuvimos lo suficientemente cerca como para luchar por los puntos y nos faltó ritmo para competir con los Racing Bulls o con cualquiera de los dos Audi. Probamos algo diferente y contábamos con algunos juegos de neumáticos nuevos, pero, aun así, eso no supuso una gran diferencia en nuestra carrera”, expresó el piloto francés.

Gasly también fue autocrítico al señalar que el problema es estructural y que el equipo debe concentrarse en mejorar el potencial del auto si pretende revertir la situación durante la segunda mitad del campeonato.

“Nos esforzamos al máximo, pero esta es la realidad de nuestra situación actual; no podemos negarla y solo podemos solucionarla nosotros mismos mejorando el rendimiento del coche. A veces, aunque el coche no se maneje del todo bien, sigues teniendo ritmo y puedes conseguir un buen resultado, pero ahora mismo las sensaciones al volante no son buenas y el rendimiento también lo refleja”, afirmó.

Las declaraciones de Gasly fueron respaldadas por Briatore, quien no ocultó su preocupación por el momento deportivo que atraviesa Alpine. El asesor ejecutivo lamentó haber terminado otro fin de semana sin unidades y remarcó que la consecuencia inmediata fue perder posiciones en el Campeonato de Constructores, un objetivo que el equipo pretendía sostener antes del receso de mitad de temporada. “Terminar una carrera sin sumar puntos es decepcionante, sobre todo porque hemos perdido la quinta posición en el Campeonato de Constructores, sostuvo Briatore al realizar el balance del fin de semana.

El dirigente italiano también dejó en claro que el rendimiento actual está por debajo de las expectativas y que será imprescindible acelerar el desarrollo del monoplaza para volver a competir por puntos de manera regular. En ese sentido, tanto la dirección del equipo como sus pilotos coinciden en que las próximas actualizaciones técnicas serán determinantes para intentar cambiar el rumbo de una temporada que, hasta el momento, ha estado marcada por la falta de competitividad.

Con varias fechas todavía por disputarse, Alpine afrontará el receso con la necesidad de encontrar soluciones rápidas. La escudería sabe que, si no consigue mejorar el rendimiento de su auto, será muy difícil recuperar el terreno perdido en el campeonato y volver a posicionarse como un equipo capaz de pelear de manera constante dentro del top diez.