Durante los años 90 y comienzos de los 2000, hablar del Chevrolet Vectra significaba referirse a uno de los modelos más importantes de General Motors dentro del segmento de los sedanes medianos y grandes.
Su historia argentina comenzó a tomar fuerza durante la década de 1990. El modelo estaba basado originalmente en el Opel Vectra desarrollado en Alemania, aunque las unidades comercializadas posteriormente por Chevrolet en la región provenían principalmente de Brasil. Uno de sus principales argumentos era precisamente su diseño.
La segunda generación, aparecida regionalmente durante los años 90, ofrecía una carrocería moderna y aerodinámica que consiguió diferenciarse de numerosos competidores. Su particular diseño de espejos retrovisores integrados visualmente con el capot se convirtió incluso en uno de sus rasgos característicos.
Pero el éxito del Vectra no se explicaba solamente por la estética.
También ofrecía un habitáculo espacioso, buen baúl y una orientación hacia el confort que lo convertía en una alternativa interesante tanto para uso familiar como para largos viajes en ruta.
La mecánica fue otro de sus atractivos.
A lo largo de su historia argentina aparecieron diferentes motores, aunque los nafteros de 2.0 y 2.2 litros estuvieron entre los más recordados. Algunas versiones más equipadas ofrecieron motores 16 válvulas y prestaciones que para aquellos años resultaban destacadas.
Además, las variantes superiores podían incorporar elementos de confort que ayudaban a posicionarlo por encima de modelos más económicos de la propia Chevrolet.
El Vectra también consiguió desarrollar una reputación favorable por la disponibilidad de repuestos y por compartir tecnologías mecánicas con otros productos de General Motors comercializados en la región.
La historia cambió durante su última etapa.
En Brasil, Chevrolet presentó en 2005 una nueva generación regional del Vectra, que posteriormente llegó al mercado argentino. A diferencia de los anteriores, este modelo estaba estrechamente relacionado con el Opel Astra H europeo, aunque utilizaba una arquitectura adaptada para la región.
Incluso apareció el Vectra GT, un hatchback de cinco puertas lanzado en Argentina en 2007. Se ofreció con motores 2.0 de 116 CV y 2.4 de 150 CV, buscando sumar una imagen más deportiva a la familia.
Sin embargo, el mercado comenzó a cambiar.
El Vectra tenía que enfrentarse a rivales cada vez más modernos y, paradójicamente, también competía dentro de los concesionarios contra el exitoso Chevrolet Astra.
Finalmente, General Motors terminó la producción brasileña del Vectra el 28 de junio de 2011. Su reemplazante fue el Chevrolet Cruze, un producto global mucho más moderno que pasó a ocupar el lugar de sedán mediano de la marca.
Así terminó una historia de casi dos décadas en la región.
El Chevrolet Vectra desapareció de los concesionarios, pero no de las calles argentinas. Todavía existen numerosas unidades circulando y mantiene presencia en el mercado de usados, especialmente entre quienes buscan un sedán espacioso, confortable y con mecánicas conocidas.
Su desaparición no respondió a un único problema: fue consecuencia de la renovación de la gama de Chevrolet, el avance de competidores más modernos y la llegada del Cruze. El Vectra simplemente había completado su ciclo, después de convertirse en uno de los modelos más recordados de la marca en Argentina.
