La llegada de Agustín Canapino a la IndyCar había sido una apuesta extraordinaria.
El piloto de Arrecifes, múltiple campeón del automovilismo argentino, prácticamente no tenía experiencia previa en monopostos cuando debutó en 2023 con Juncos Hollinger Racing.
Aun así, consiguió completar una temporada competitiva. Terminó 21° en el campeonato y logró tres 12° puestos como mejores resultados, además de disputar las 500 Millas de Indianápolis.
Por eso continuó en 2024.
Sin embargo, su segunda temporada comenzó a complicarse. En las primeras carreras no consiguió dar el salto de resultados esperado y su mejor posición en competencias puntuables volvió a ser un 12° puesto, conseguido en Detroit.
Precisamente allí comenzó el episodio más conflictivo de su paso por la categoría.
Durante el Gran Premio de Detroit, el francés Théo Pourchaire, entonces piloto de Arrow McLaren, chocó con Canapino durante una maniobra. Después del incidente, Pourchaire denunció haber recibido insultos y amenazas en redes sociales por parte de algunos seguidores del argentino.
El episodio generó una enorme repercusión.
Canapino publicó un comunicado rechazando las amenazas y cuestionando algunas interpretaciones sobre lo ocurrido. La situación continuó escalando y Arrow McLaren decidió terminar una alianza comercial que mantenía con Juncos Hollinger Racing.
Pocos días después, el equipo resolvió que Canapino no participara en la carrera de Road America. Nolan Siegel ocupó su lugar.
La escudería explicó entonces que el abuso y hostigamiento online habían generado una situación complicada y que debía priorizarse el bienestar mental y físico del piloto y de los demás competidores.
Sin embargo, aquello no significó inmediatamente su salida.
Canapino regresó para competir en Laguna Seca y el equipo inicialmente confirmó que continuaría durante el resto del campeonato.
Pero el 7 de agosto llegó la decisión definitiva.
Juncos Hollinger Racing anunció que ambas partes habían acordado separarse con efecto inmediato. Quedaban cinco carreras para terminar el campeonato y posteriormente Conor Daly fue elegido para manejar el auto número 78.
¿Por qué se terminó el proyecto?
Ricardo Juncos explicó después que no existió “un solo motivo” ni un único responsable. Reconoció errores del equipo, mala suerte y resultados que no terminaron de aparecer.
También existía un factor económico. Durante 2024, el proyecto ya no contaba con el mismo respaldo proveniente de Argentina, mientras que mantener un equipo competitivo en la IndyCar se había vuelto cada vez más costoso.
La polémica de Detroit fue, por lo tanto, un capítulo importante, pero no hay evidencia oficial de que haya sido por sí sola la causa de la ruptura definitiva.
Así terminó la primera etapa de Canapino en la categoría estadounidense: después de una temporada y media, 28 participaciones y el enorme desafío de adaptarse directamente desde los autos de turismo a uno de los monopostos más exigentes del mundo.
Su salida no respondió a una simple expulsión. Fue el cierre anticipado de un proyecto ambicioso que combinó resultados deportivos, presupuesto, presión externa y una temporada 2024 mucho más complicada de lo esperado.
