Un panel sobre mujeres rurales donde no hay ni una mujer rural. Otro en el que la pregunta es cómo el feminismo puede detener la violencia machista y la respuesta la da un varón europeo. La palabra aborto totalmente ausente en el país que hizo del pañuelo verde un símbolo de lucha internacional. Las disidencias sexuales, omitidas. La farsa del Women 20 queda en evidencia solo con recorrer el programa de los paneles que propone y quienes serán oradoras y oradores de estas charlas.

Desde el próximo lunes hasta el miércoles 3 de octubre Buenos Aires será sede de la Cumbre del Women 20 o W20. Se trata de uno de los siete grupos de afinidad del G20 que trabaja, en teoría, “en pos del pleno desarrollo económico de las mujeres”. El evento, que se llevará a cabo en el Centro Cultural Kirchner, dejará en evidencia el abismo que existe entre las demandas reales de mujeres, lesbianas, travestis y trans y los títulos bonitos que plantean quienes lideran el W20, que funciona desde 2015. Como objetivo de la cumbre, el W20 buscará emitir recomendaciones no vinculantes en materia de género para el G20 que se reunirá entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre también en Buenos Aires.

Argentina asumió en diciembre de 2017 la presidencia del G20 por el término de un año sucediendo a Alemania. Del “foro internacional para la cooperación económica, financiera y política”, integrado por los 19 países con mayor PBI y la Unión Europea participan el Banco Mundial, el FMI, la Organización Mundial del Comercio, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, entre otros organismos multilaterales

La encargada de coordinar el W20, propuesta por el presidente Mauricio Macri como anfitrión, es Susana Balbo. Ocupa el lugar de “Chair”. Es decir, presidenta. La ex diputada de Cambiemos es dueña de una de las bodegas más importantes de Mendoza. ¿Qué recomendaciones críticas puede dar al propio gobierno del que fue parte?

Los cuatro ejes de trabajo que propuso Argentina para este año: inclusión laboral, inclusión financiera e inclusión digital de las mujeres y el desarrollo de mujeres rurales. Este último punto es uno de los más novedosos. Sin embargo, el desarrollo es solo un título. Las voces de las campesinas organizadas no se escucharán en la cumbre del W20. Por el contrario, intervendrán empresarias o representantes del mundo corporativo. Una de las panelistas será Soledad Izquierdo, vice presidenta de Asuntos Públicos y Comunicación para el Sur de América Latina de Coca-Cola. En tanto que la moderadora será Nicole Levy, de DIRECTV. En el panel “La invisibilidad de las mujeres rurales y su rol en el desarrollo” las invisibilizan aún más.

Además, es clave ver el contexto en el que se debate este tema en el país. A principios de año el ex Ministerio de Agroindustria –devenido en Secretaría- desfinanció los programas de la UCAR (Unidad para el Cambio Rural), destacados internacionalmente por su aporte a la igualdad de género.

En el país en el que los feminismos hicieron del grito por Ni Una Menos un movimiento social internacional y pusieron en evidencia la trama de las violencias económicas como parte de la estructura de las violencias machistas, el W20 propone una agenda descontextualizada en idioma foráneo. En Argentina el aumento de la desocupación y la crisis económica refleja que las más afectadas son las mujeres, lesbianas, travestis y trans. La tasa de desocupación femenina ya alcanza los dos dígitos (10,8 %) y el desempleo entre las mujeres jóvenes de entre 14 y 29 años alcanza el 21%. El ajuste llevado adelante por un gobierno CEO machista precariza aún más las vidas de las mujeres e identidades feminizadas.

“En un país en que las mujeres son quienes ganan menos, están más precarizadas y sufren más el desempleo, hablar de igualdad de género sin hacer alusión al contexto económico es inadmisible”, escribieron en un documento las activistas de Economía Feminista donde reclaman al W20 una agenda feminista para el 99%.

Otro de los paneles tiene como título “¿Puede el feminismo detener la violencia machista?”. La respuesta estará a cargo de un varón europeo: Ivan Jablonka, historiador y escritor francés.

El aborto es el gran tema ausente en la agenda del W20. Durante el Foro Nacional de Consulta y Debate del W20 en el grupo de Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos, a pesar de que las organizaciones de la sociedad civil argentina y ONGS lo reclamaron no se pudo incluir la demanda por la legalización del aborto, sólo se aceptó descriminalizar a las mujeres.

“El W20 puede ser relevante para las mujeres y para el feminismo en la medida en que aporte a la transformación de las causas estructurales de reproducción de desigualdad y de obstáculos a la emancipación económica de las mujeres en toda su diversidad, especialmente aquellas en mayor situación de vulnerabilidad. Por eso lamentamos que la Cumbre que se realizará en Argentina sea una oportunidad perdida para dar un espacio de discusión plural y diversa sobre estos temas”, dijeron en comunicado desde Amnistía Internacional Argentina junto a otras organizaciones que integran el Observatorio de Defensoras de Derechos Humanos de las Mujeres para el G20, creado desde que Argentina asumió la presidencia del G20.

Desde ese espacio denunciaron que la mayoría de las personas que integran los paneles del W20, son los y las representantes de corporaciones internacionales y/o fundaciones vinculadas. Tampoco parecen las más adecuadas para representar a quienes han participado en el proceso de diálogo como se afirma desde el W20 que se quiere representar.

Una respuesta feminista al W20

Es por eso que frente a la farsa del W20, se organizó el Foro Feminista contra el G20. El lunes en la plaza de los Dos Congresos habrá intervenciones artísticas y performáticas desde el mediodía y el martes durante todo el día habrá Feria de la Economía Feminista Popular y conversatorios temáticos para discutir desde el feminismo la profundización neoliberal.

“Queremos una agenda de trabajo que refleje la demanda de mujeres, bisexuales, lesbianas, travestis y trans. Esa agenda que plantea el W20 no nos representa, ni nos identifica”, dijo a El Destape Mariana Paterlini, integrante del Foro Feminista y del colectivo Ni Una Menos. “Tiene títulos que resultan atractivos en los que podríamos coincidir a simple vista. Cuando leemos cómo están conformados los paneles nos damos cuenta que solo están reflejados los intereses de los y las más poderosos. No bregan por políticas redistributivas. Son propuestas que vienen a imponer el emprendedurismo como camino del éxito. En lugar de proponer un Estado que se haga responsable de garantizar un acceso igualitario a la riqueza, a los derechos, a la participación de la economía. Es el Estado el que tiene que ponerle límites a las empresas”, señaló.

“No en nuestro nombre”, señalan desde el Foro Feminista contra el G20 para denunciar la operación que intenta, con torpeza, pintar de violeta un espacio pensado a la medida de los y las responsables del ajuste y la crisis financiera.