El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo con su par ruso, Vladimir Putin, para que Rusia suministre de inmediato millones de toneladas de combustible diésel tanto al mercado norteamericano como al global. La decisión, orientada a provocar un desplome acelerado en el valor de los combustibles en vísperas de las elecciones de medio término, desató una dura reacción del presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, quien calificó la medida como "una decisión débil indigna de nuestros socios".
A través de un mensaje publicado en su red Truth Social, el mandatario estadounidense dio detalles de la negociación bilateral. "Acabo de terminar una conversación sumamente exitosa con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, en la que se acordó que Rusia suministrará de inmediato más de 300.000 toneladas de combustible diésel a los mercados estadounidense y mundial; otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después", precisó el jefe de Estado, añadiendo que "además, en función del estado de sus refinerías de diésel, Rusia entregará posteriormente 3.000.000 de toneladas de combustible diésel".
Para viabilizar la entrada del combustible ruso a las cadenas comerciales, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó que emitirá una licencia temporal válida hasta abril de 2027. La resolución flexibiliza el paquete de sanciones económicas impuestas a Moscú desde la invasión a Ucrania en 2022, marco punitivo que Washington comenzó a revisar de forma parcial tras el estallido de la guerra contra Irán.
Al argumentar el giro diplomático, Trump sostuvo que gracias al control sobre el estrecho de Ormuz y "a este gran anuncio sobre la energía rusa, los precios del diésel para los estadounidenses bajarán drásticamente y a gran velocidad". En esa misma línea, remarcó que "bajar los precios para los estadounidenses, especialmente nuestros grandes agricultores, ganaderos y camioneros, es mi máxima prioridad". El movimiento de la Casa Blanca responde al impacto negativo del encarecimiento energético en los sondeos de opinión para los comicios del 3 de noviembre, donde los demócratas sacan una ventaja de aproximadamente siete puntos.
La noticia generó una inmediata respuesta por parte del presidente Volodimir Zelenski, quien cuestionó el levantamiento parcial del bloqueo a la economía de Moscú al declarar que la medida "sin duda no es honesta, sin duda es indigna de nuestros socios y, en mi opinión, es una decisión débil". El líder del Ejecutivo en Kiev rechazó la justificación económica de Washington para desactivar las represalias financieras contra el Kremlin y advirtió sobre las consecuencias geopolíticas de la concesión energética. "Dar regalos a Putin no traerá paz ni ningún beneficio al mundo civilizado", enfatizó el mandatario ucraniano.
Con información de la Agencia Deutsche Welle.
