El choque entre dos trenes de alta velocidad en España, que arrojó un saldo de al menos 68 víctimas fatales hasta el momento, continúa siendo investigado por las autoridades. Mientras las primeras investigaciones giran en torno a una falla del sistema de seguridad y a otro error humano, el presidente español, Pedro Sánchez, remarcó que "si ha habido negligencias, se sabrá".
Esta mañana, un tren de alta velocidad AVE chocó por detrás a otro de la marca Iryo en la región de Toledo, en el centro de España y provocó que dos vagones descarrilaran y cayeran por un terraplén. Producto del impacto se registraron al menos 68 víctimas fatales y decenas de heridos, según fuentes del Gobierno de Castilla La Mancha.
Al trascender la noticia, Sánchez aseguró que "va llegar hasta el final" para saber las causas del accidente ferroviario, por el que decretó tres días de duelo nacional. "Vamos a llegar hasta el final y si ha habido negligencias, se sabrá", advirtió desde el lugar de los hechos.
El presidente remarcó que en estos momentos "la principal prioridad son las victimas, sus familiares, el encontrar al mayor numero de personas vivas y atender material y psicológicamente a los heridos y sus familias".
Además señaló que "se tomarán todas las medidas que se consideren oportunas" y "con total contundencia" para "reconstruir" la confianza en el sistema ferroviario español y garantizar "aún más" la seguridad de los viajeros.
Qué se sabe hasta ahora: las primeras hipótesis
Si bien hasta el momento se desconoce por qué sucedió la tragedia, las primeras investigaciones indican que se habría producido por una falla doble entre el sistema de seguridad que controla los trenes y un error de un controlador o del maquinista.
El sistema de seguridad LZB, que controla la alta velocidad española, falló en la mañana de este miércoles cerca de las 8.30 "como consecuencia de un fallo de comunicación en los ordenadores", según indicó el ministro de Transportes, Óscar Puente. Este problema generó se detengan unos seis trenes en la zona del accidente, incluido el Iryo y el AVE.
El funcionario explicó que el centro de control comunicó al AVE que reanude la marcha "con normalidad" pese a que el protocolo indica que debe ir "a vista", con un límite de 40 kilómetros por hora. En su velocidad normal, los trenes pueden rondar los 200 kilómetros por hora.
"Entre las 8.36 y las 8.53, que es el momento aproximado del impacto, el tren recorre un lapso de 25 km con el tren Iryo detenido y acaba impactando con el tren Iryo que estaba detenido en ese momento en la estación”, agregó Puente.
Por su parte, desde el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) señalaron que están tratando de recabar toda la información posible sobre lo ocurrido. "Estamos intentando conocer los hechos, su alcance y afectación a profesionales y viajeros", indican en un comunicado.
