En la Rocinha, la favela más grande de Brasil y uno de los lugares en donde Lula Da Silva tiene preferencia en Rio de Janeiro, hay 1,5 kilómetros de fila para poder emitir su voto. La concentración de personas en el horario matutino fue aún mayor que la registrada en el primer turno de 2022.
Con una población que supera los 72 mil habitantes según el último censo del IBGE, la Rocinha fue el barrio con la mayor votación proporcional a Luiz Inácio Lula da Silva en Río de Janeiro durante la elección pasada, alcanzando el 78,2% de los votos, según datos del Tribunal Superior Electoral.
El centro integrado de educación pública (CIEP) Ayrton Senna fue uno de los puntos de votación más concurridos, recibiendo electores no solo de la Rocinha, sino también de barrios vecinos de la Zona Sur como Conrado, Gávea, Vidigal y Leblon. La espera para votar se extendió casi una hora en algunos casos, generando dudas entre los votantes más impacientes.
La oticia fue tomada por O Globo que, además, recogió testimonios. Maria Francisca, de 55 años, relató que llegó temprano para evitar la fila, pero terminó esperando hasta las 10:50 para ingresar a la cabina. "Vine temprano porque siempre pienso que la fila se va a hacer larga. Si hubiera tardado más, habría desistido de votar", comentó, reflejando el sentimiento de muchos. Por su parte, Anderson Freitas, un mototaxista de 24 años, aprovechó una pausa en sus carreras para votar.
