El presidente de España Pedro Sánchez inauguró una batalla contra los magnates dueños de redes sociales después de anunciar que prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años y que impondrá mayores restricciones a las plataformas digitales. El dueño de X Elon Musk salió a la carga en su plataforma y lo llamó "tirano dirty Sánchez" y el dueño de Telegram Pável Dúrov mandó un mensaje a todos los usuarios españoles en el que los alertó sobre la "pérdida de libertad de expresión".
En su disertación en la Cumbre Mundial de Gobiernos que se celebró a comienzos de la semana en Dubai, Sánchez dijo que además de prohibir el acceso a redes sociales a menos de 16 años también avanzará en medidas legales para que los dueños de las redes sociales sean legalmente responsables de las infracciones que se comentan en las plataformas digitales. Asimismo, tipificará como delito la manipulación de los algoritmos y la amplificación de contenido ilegal, y dijo que estudiará junto a la Fiscalía las vías para investigar las posibles infracciones legales de Grok, TikTok e Instagram.
"Actualmente, nuestros niños están expuestos a un espacio en el que nunca deberían navegar solos, un espacio de adicción, abusos, violencia, pornografía y manipulación. No vamos a tolerarlo más", denunció Sánchez en ele foro de Dubai y dijo que en los próximos días se reunirá junto otros cinco países europeos en lo que llamó la "Coalición de los Dispuestos Digitales" para avanzar de manera coordinada en la aplicación de una regulación más estricta, rápida y eficaz de las plataformas sociales.
Los socialistas europeos agrupados en el PES lo aplaudieron y pidieron que los dueños de las plataformas de redes sociales "rindan cuentas" cuando rompen las reglas de la Unión Europea. El canciller del Reino Unido William Hague opinó en X que las redes sociales se volvieron "incompatibles con la existencia de democracias saludables".
Musk y Dúrov contraatacan
El dueño de X reaccionó en su propia red social al anuncio de Sánchez y lo llamó "traidor" y "tirano", mientras que el dueño de Telegram envió un mensaje a todos los usuarios de su red en el que los advirtió sobre las medidas del presidente español y las definió "amenazas a la libertad en Internet". "Estas medidas podrían convertir a España en un Estado de vigilancia bajo el pretexto de 'protección'", denunció.
Pavel Dúrov, fundador de la red social VK y co-fundador, junto a su hermano Nikolái Durov, de la app de mensajería Telegram, fue imputado en agosto de 2024 por la Justicia francesa por doce delitos, entre ellos el de "blanqueo de delitos o delitos cometidos por una banda organizada".
Los comentarios de Musk son el último ejemplo de las crecientes tensiones entre el multimillonario y los países de la Unión Europea, que hace rato investigan y penaliza prácticas irregulares por parte de las empresas de Musk. Este martes, Francia allanó las oficinas de X en París en el marco de una investigación de la Fiscalía de París sobre ciberdelincuencia y cursó una citación contra Musk y empleados de su oficina en Francia para que comparezcan de manera voluntaria el 20 de abril. Los delitos que investiga la Fiscalía incluyen complicidad en la puesta a disposición de imágenes de menores con carcater sexual al igual que deep fakes y negación de delitos de lesa humanidad, entre otros.
La investigación empezó en enero del año pasado y en noviembre sumó una nueva denuncia después de que Grok le contestara a un usuario que las cámaras de gas de Auschwitz fueron "diseñadas para la desinfección contra el tifus" y no para matar a judíos en masa. Al mismo tiempo, la Comisión Europea anunció que investigará la red social X por la creación de imágenes sexualizadas y desnudos sin consentimiento por parte de Grok y examinará si la compañía cumple con sus obligaciones bajo las leyes digitales europeas.
Bruselas ya había multado a X en diciembre con 120 millones de euros por incumplir sus obligaciones de transparencia de acuerdo a esta ley por el "diseño engañoso" de su marca de verificación azul, la falta de transparencia de su repositorio publicitario y la falta de acceso a los datos públicos para los investigadores.
