A través del programa "Quiero Vivir", una plataforma creada por Ucrania para recibir a los militares rusos desertores que quisieran dejar el frente de batalla, un argentino que habría sido estafado por Moscú para ser enviado como mercenario a la guerra fue capturado y ahora pide por su libertad. Su nombre es Roberto Yamil Ibrahim, tiene 37 años y cayó en la trampa mientras buscaba un mejor trabajo a través de Facebook hace cinco meses. Tiene dos hijos y, hasta antes de viajar al otro lado del mundo, era chofer de colectivos en el conurbano sur de Buenos Aires. Cancillería no contestó a la consulta de El Destape pero habló del tema y alertó por "extremar los cuidados ante las ofertas laborales" en redes sociales
El proyecto “Quiero Vivir” (I Want to Live) es una iniciativa impulsada por el Estado ucraniano para facilitar la rendición voluntaria de militares de las Fuerzas Armadas rusas durante la guerra. El programa ofrece canales de contacto para que soldados rusos puedan solicitar rendirse y recibir información sobre los procedimientos previstos para hacerlo, mientras Ucrania utiliza sus comunicaciones también como herramienta para incentivar las deserciones y capturas de combatientes rusos.
La historia del argentino comenzó en abril, cuando buscaba un empleo mejor remunerado a través de Facebook. Allí encontró una publicación que ofrecía un supuesto "trabajo con buena remuneración", para el cual debía aplicar a través de un formulario. Posteriormente fue incorporado a un grupo de WhatsApp, y en ese momento descubrió que se trataba de una convocatoria destinada a reclutar extranjeros para combatir por Rusia en la guerra contra Ucrania.
Como no tenía pasaporte extranjero, el reclutador le gestionó la documentación necesaria para que pudiera viajar, incluida una visa y los pasajes de avión. Su recorrido tuvo escalas en Roma y Estambul antes de arribar a Moscú el 11 de abril.
Una vez en la capital rusa, el argentino se reunió con el reclutador y con otros postulantes que habían llegado desde Colombia. El grupo fue trasladado posteriormente a un campo de entrenamiento ubicado en la región de Vorónezh, en el oeste de Rusia, donde recibió instrucción militar durante un período breve.
La reacción de Cancillería ante la situación del argentino detenido en Ucrania
El Ministerio de Exteriores argentino fue consultado sin respuesta por El Destape por la situación de Ibrahim. Horas mas tardes, publicaron un comunicado oficial en sus redes sociales en el que advirtieron "un aumento de casos de fallecimientos, desapariciones, restricciones a la libertad personal y distintas situaciones de vulnerabilidad, así como serias dificultades para abandonar la participación en dichas fuerzas". Por esta razón, desde Cancillería pidieron "extremar los cuidados" ante las promesas de trabajo que se difunden en redes sociales.
"Frente a esta realidad, se recomienda extremar las precauciones ante ofertas de empleo difundidas en redes sociales, plataformas digitales u otros medios, vinculadas tanto a actividades militares como a supuestas actividades civiles en zonas de conflicto armado, ya que estas últimas suelen derivar, en muchos casos, en la firma de contratos de carácter militar", señalaron en el texto oficial.
El programa "Quiero Vivir", la plataforma por la que Ucrania quiere exponer a Rusia
Según la información difundida por los ucranianos, el argentino fue incorporado en mayo como soldado privado al 272º Regimiento de Fusileros Motorizados del Ejército ruso. La unidad fue enviada posteriormente a combatir en el frente de la guerra entre Rusia y Ucrania. Sin embargo su paso por el campo de batalla fue breve. Después de casi un mes de combates, el 6 de julio sufrió heridas de gravedad y tuvo que ser trasladado a un hospital. Permaneció internado durante aproximadamente tres semanas, bajo tratamiento médico, hasta que recibió el alta.
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Tras recuperarse, Roberto no regresó inmediatamente a las posiciones de combate: fue reasignado al 347º pelotón de lisiados, una unidad de retaguardia destinada a soldados heridos, enfermos o convalecientes que todavía no habían recibido una baja médica definitiva. Se mantuvo en esa posición hasta mediados de agosto, cuando finalmente capturado por las fuerzas ucranianas. Desde entonces permanece detenido en un campamento de prisioneros de guerra junto a cientos de combatientes extranjeros procedentes de 55 países.
Cómo describieron desde "Quiero Vivir" la situación de Roberto Ibrahim
Desde Kiev afirmaron que Ibrahim permanece a su disposición, a la par que detallaron que el Estado ruso le habría pagado 10 mil dólares por firmar el contrato para combatir en representación de la Federación Rusa. Sin embargo, no precisaron cuál es su estado de salud actual.
"En general, Ibrahim es muy afortunado. Los mercenarios extranjeros en el ejército ruso son utilizados como carne de cañón, y las pérdidas son proporcionales. Spoiler: no les importan los extranjeros. ¿Valieron la pena los u$s 10.000 que le pagaron para firmar el contrato? Ahora Ibrahim está seguro de que no lo valió”, concluyó el comunicado difundido en redes sociales por los ucranianos.
