Miles de personas asistieron el lunes a una vigilia en el centro de Londres en memoria de Jason Arday, un antiguo profesor de sociología de la Universidad de Cambridge que fue hallado muerto el viernes tras semanas de intenso escrutinio por acusaciones de plagio y otras denuncias.
Arday, que en su día fue aclamado como el profesor negro más joven de Cambridge, dimitió el 5 de agosto después de que un antiguo investigador le acusara de plagio en su tesis doctoral. El primer ministro británico, Andy Burnham, calificó su muerte como "una tragedia en muchos sentidos".
Arday negó la acusación, pero reconoció haber cometido errores.
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Las acusaciones de plagio despertaron un enorme interés mediático, lo que dio lugar a preguntas sobre otros aspectos de su vida, incluidas las afirmaciones que había hecho sobre su carrera, su vida personal y sus problemas de salud.
Su familia afirmó el viernes que había sido víctima de desinformación y acoso.
El colectivo activista Stand up to Racism organizó la vigilia del lunes para rendir homenaje a Arday. La gente llevaba flores y pancartas —algunas con el lema "Rest In Power Professor Jason Arday"— mientras se reunía en Trafalgar Square, un lugar histórico de protesta en la capital británica.
Antes de su muerte, Arday se había convertido en el centro de atención de comentarios a menudo polarizantes sobre el estado de la sociedad británica, la raza, el rigor académico, la injerencia policial y la intromisión de los medios de comunicación.
La Universidad de Cambridge se comprometió el miércoles a investigar las circunstancias de su nombramiento y su labor académica.
Los críticos han argumentado que la universidad estaba tan interesada en contratar a un académico negro que no comprobó suficientemente las credenciales de Arday y no respondió adecuadamente cuando surgieron las acusaciones de plagio.
El lunes, el rector de la universidad, Chris Smith, defendió la actuación de la institución.
"Creo que es posible mantener dos principios al mismo tiempo: creer en la importancia de la integridad académica y, cuando surgen críticas de plagio sobre cualquier académico, sea quien sea, garantizar que se investiguen rigurosamente", declaró a la BBC.
"Y también negarse a sumarse a una caza de brujas racista contra un académico en concreto".
(Reportaje de Chris Ratcliffe, redacción de William James; Editado en español por Juana Casas)
