El canciller de Alemania, Friedrich Merz, afirmó sentirse "profundamente conmocionado" tras la contundente victoria conseguida por el partido de ultraderecha Alternativa por Alemania (AfD) en las elecciones regionales del estado de Sajonia-Anhalt. El mandatario conservador catalogó el desempeño de su espacio, la Unión Cristianodemócrata (CDU), como la peor derrota electoral en décadas, aunque ratificó su compromiso de avanzar con su programa de reformas estructurales.
Los comicios celebrados este domingo en la región oriental del país arrojaron un categórico triunfo de AfD con el 43,8% de los sufragios, relegando a la CDU al segundo lugar con el 17,2%, lo que significó un derrumbe de 20 puntos porcentuales para el partido de gobierno en comparación con las elecciones de 2021.
Durante una conferencia de prensa ofrecida en Berlín junto al candidato local Sven Schulze, el jefe del Ejecutivo alemán admitió que el escenario oficialista superó las peores previsiones. Respecto al impacto institucional de las urnas, Merz advirtió que no es posible "pasar simplemente al orden del día" tras sufrir "la peor derrota electoral que la CDU ha tenido en años, en décadas", a tan solo dos semanas de nuevos comicios en Berlín y Mecklemburgo-Antepomerania.
Al analizar las causas que impulsaron el avance de la extrema derecha en el antiguo territorio de la Alemania comunista, Merz hizo una autocrítica sobre la pedagogía de su gestión. Reconoció que el Gobierno no logró conectar con la sensibilidad social ni transmitir la necesidad de las transformaciones impulsadas durante la campaña.
Frente al descontento por el costo de vida y la incertidumbre económica, el canciller remarcó que mantendrá la firmeza de su plan de gobierno. "Mi determinación de continuar por la senda de las reformas permanece inquebrantable. Tenemos que hacer más que justificar las reformas matemáticamente o económicamente. Tenemos que explicarlas mejor y alcanzar mejor emocionalmente a las personas", afirmó. Ante el temor generado dentro y fuera de Alemania por el crecimiento de fuerzas catalogadas formalmente como de extrema derecha, el jefe de Estado buscó brindar un mensaje de previsibilidad hacia los socios estratégicos del bloque europeo y del resto del mundo.
Merz enfatizó que los valores democráticos y la Carta Magna alemana se encuentran plenamente resguardados frente a las oscilaciones electorales, subrayando la responsabilidad histórica de su nación. En ese sentido, prometió que "nuestras instituciones son estables y capaces de defenderse, nuestra Constitución protege y garantiza este orden y el Gobierno que dirijo se encargará de que se aplique".
Con información de la Agencia Deutsche Welle.
