Por David Latona y Maria Alejandra Cardona
CEUTA, España, 15 ago (Reuters) - La policía marroquí detuvo el sábado al menos a 111 personas cuando intentaban entrar en el enclave español de Ceuta, en el norte de África, en medio de un refuerzo de las medidas de seguridad a ambos lados de la frontera tras la difusión de mensajes en las redes sociales que convocaban a una nueva travesía masiva de migrantes.
El intento de cruce se produjo dos semanas después de que más de 72.000 migrantes irrumpieran en Ceuta, lo que desencadenó tensiones dentro de la Unión Europea y avivó la retórica antiinmigración entre los partidos de extrema derecha de todo el mundo. Al menos 96 personas murieron en el intento de llegar a suelo europeo.
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Una fuente del Ministerio del Interior de Marruecos informó a Reuters de que entre los detenidos se encontraban 109 migrantes procedentes del África subsahariana y dos ciudadanos marroquíes arrestados en Fnideq, la ciudad marroquí situada frente a Ceuta, o en sus alrededores.
Según la agencia de noticias española EFE, la policía marroquí utilizó gas lacrimógeno para dispersar a grupos de migrantes reunidos en unas colinas situadas a unos 3 kilómetros de la frontera. Posteriormente, Reuters vio a cientos de agentes de policía, algunos con equipo antidisturbios y otros vestidos de civil, regresando de las colinas situadas a las afueras de Fnideq.
EFE y la cadena pública española TVE informaron de que el Ministerio del Interior marroquí ordenó a sus periodistas que abandonaran Fnideq de inmediato, sin dar ninguna explicación.
En Ceuta, soldados españoles vigilaban los supermercados, mientras que la policía patrullaba intensamente las calles principales del enclave. La ciudad se mostraba más tranquila que en los días posteriores al mortífero intento de cruce del 30 de julio.
Desde entonces, Madrid ha instalado una barrera marítima y ha desplegado más de 500 agentes de policía adicionales procedentes de la España peninsular, lo que eleva el total en Ceuta a más de 1.600. El Ministerio del Interior dijo que los refuerzos permanecerían allí todo el tiempo que fuera necesario.
"Seguiremos desplegando todo el personal que sea necesario para restablecer la normalidad lo antes posible y evitar que se repitan sucesos como los del 30 de julio", dijo el jueves el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Según el ministro, en Ceuta permanecían unos 5.000 migrantes. Reuters vio a cientos de ellos refugiándose del calor abrasador bajo cobertizos improvisados de bambú en la playa urbana de El Trampolín.
Grande-Marlaska señaló que a los migrantes que hubieran entrado de forma irregular no se les permitiría permanecer en el enclave, viajar a la España peninsular ni obtener un estatus legal, salvo en casos excepcionales de extrema vulnerabilidad. Aquellos que no tuvieran derecho a permanecer serían devueltos a Marruecos, añadió.
Con información de Reuters
