En medio de las tensiones diplomáticas estadounidenses con Irán, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó este viernes el traslado del portaviones USS Gerald Ford y su flotilla de ataque hacia el mar de Arabia, convirtiéndose en el segundo portaaviones que el republicano pone frente a la costa iraní.
La medida responde a la intensificación de la presión norteamericana sobre el país asiático a partir del estancamiento de las negociaciones sobre su programa nuclear y la amenaza de posibles acciones militares, según funcionarios de Washington a la prensa estadounidense.
Tras haber secuestrado al presidente venezolano Nicolás Maduro, Trump aumentó sus amenazas contra el gobierno del ayatolá Alí Jamenei usando de excusa las manifestaciones masivas en Teherán de finales de diciembre y principios de enero. Prometió "intervenir" si llegase a haber muertos por la represión en las protestas y movilizó al portaaviones USS Abraham Lincoln hace dos semanas hacia el océano Índico como mensaje a a las autoridades iraníes.
Tras ello, los delegados de Jamenei se sentaron a negociar con los diplomáticos estadounidenses, y aunque hubo avances, el humor iraní empeoró ante la solicitud estadounidense de que suspendieran su plan nuclear.
El USS Gerald Ford zarpó viaje hacia Medio Oriente después de haber estado desde septiembre en el Mar Caribe, frente a la costa de Venezuela, siendo parte de la operación Lanza del Sur que la Casa Blanca ordenó para presionar al presidente Nicolás Maduro previo a su secuestro en la madrugada del 3 de enero, que incluyó un ataque aéreo sobre Caracas. El reacomodo del "Ford", como lo mencionó Trump, se ordenó "por si no hay acuerdo" con Irán. "Y si no hay acuerdo, vamos a necesitarlo", agregó el presidente en breves declaraciones ante los medios antes de viajar a su residencia de Florida para pasar el fin de semana.
"Tenemos que llegar a un acuerdo, de lo contrario va a ser muy traumático, muy traumático", agregó el republicano este viernes.
Las delegaciones de Estados Unidos e Irán concluyeron una ronda de conversaciones indirectas el viernes pasado sobre el programa nuclear iraní en la ciudad de Mascate, capital de Omán, donde acordaron llevar a cabo "más contactos" gracias a la mediación del ministro de Exteriores omaní, Badr al Busaidi.
La respuesta del Canciller iraní tras las primeras amenazas de Trump: "Estamos más preparados que en 2025"
El canciller iraní Abbas Araghchi habló hace dos semanas en una rueda de prensa en Estambul junto a su par turco Hakan Fidan, donde alegó que su país "está dispuesto" a negociar con el gobierno estadounidense, pero advirtió que en caso de haber guerra con la Casa Blanca ellos "están listos" y "preparados" para esa instancia.
"Estamos más preparados de lo que estábamos en junio. En ese entonces respondimos a las fuerzas beligerantes y haremos lo mismo ahora. Si Estados Unidos se involucra directamente, entonces la situación será diferente a hostilidades previas. Y por desgracia, esta vez el conflicto puede extenderse por la región", alertó el canciller Araghchi en Estambul.
Horas después, el mandatario estadounidense le respondió a Araghchi: "Hoy puedo decir que ellos quieren negociar con nosotros", indicó Trump, y agregó que les dio a los iraníes un plazo de tiempo para abrir las conversaciones. "Esperemos que lleguemos a un acuerdo. Si conseguimos un acuerdo, bien. Si no, ya veremos qué pasa", le redobló la apuesta el norteamericano.
