El presidente del Parlamento y jefe negociador de Irán, Mohamed Baqer Qalibaf, afirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado al tráfico hasta que Estados Unidos cumpla con los compromisos asumidos en el memorando de entendimiento firmado a mediados de junio, en una jornada marcada por el vencimiento de los plazos establecidos para pactar un cese definitivo de las hostilidades bélicas.
Durante una visita oficial a Irak destinada a analizar la crisis regional, Qalibaf ratificó que su país combina "la lógica y la fuerza" en coordinación entre las esferas diplomática y militar con el objetivo de "obligar a la delirante América a que reconozca los derechos del pueblo iraní". El funcionario remarcó que Teherán no cederá en sus exigencias centrales para restablecer la navegación en la vía interoceánica. "Dejo claro que hasta que Estados Unidos no cumpla sus compromisos en el memorándum, incluyendo el levantamiento del bloqueo, la liberación de los activos congelados, el levantamiento del embargo petrolero, el fin de las amenazas y las operaciones militares en todos los frentes, y demás condiciones a las que se ha comprometido en dicho memorándum, el estrecho no se abrirá", aseveró el dirigente en declaraciones reproducidas por la agencia oficial Tasnim.
El pronunciamiento iraní tiene lugar luego de que concluyera el plazo de 60 días negociado por ambas potencias para alcanzar un tratado global que pusiera fin a la guerra en Oriente Próximo e incluyera limitaciones al programa nuclear de Teherán. Según explicó Qalibaf, tras la firma del entendimiento inicial por parte de la Casa Blanca, acción que atribuyó a "pura desesperación" de la administración norteamericana, Washington "pronto incumplió sus compromisos para compensar su dura derrota política". En ese lapso, indicó el legislador, la República Islámica aprovechó la ventana de tiempo "para aumentar la resiliencia económica de Irán y reconstruir sus capacidades de defensa", advirtiendo que su país "está listo para infligir una derrota más severa al enemigo que antes, en proporción a sus acciones y agresión".
La postura de Teherán se produjo en respuesta a las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien este lunes amenazó con extender las acciones militares hacia Omán si las autoridades de ese país "se interponen" en los objetivos estratégicos de Washington para el estrecho de Ormuz. Tras dar por descartado un entendimiento diplomático, el mandatario norteamericano sugirió además a la dirigencia iraní que debe "izar la bandera blanca" y "rendirse" ante el avance de las operaciones militares iniciadas en febrero.
Con información de EuropaPress.
