El Gobierno de Donald Trump dio el martes un paso hacia la derogación de una norma vigente desde hace décadas que protege los bosques vírgenes, en una medida que, según afirma, ayudará a gestionar el riesgo de incendios forestales pero a la que se oponen los grupos ecologistas.
Trump ha revocado normativas medioambientales y ha retirado terrenos de la conservación para fines como la extracción de energía.
La norma propuesta por el Servicio Forestal de Estados Unidos derogaría la "Norma de Conservación de Áreas sin Carreteras" de 2001, que prohíbe la tala, la construcción de carreteras y la minería en bosques vírgenes, y transferiría la autoridad a los gestores locales de los bosques nacionales, según un comunicado de prensa del Departamento de Agricultura.
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Estados Unidos está sufriendo uno de sus peores años en cuanto a incendios forestales, con 7,3 millones de acres (3 millones de hectáreas) quemadas en unos 49.000 incendios hasta el 17 de agosto, según el Centro Nacional Interagencial de Incendios.
La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, afirmó en el comunicado que la derogación de la norma mejoraría la salud de los bosques y reduciría el riesgo de incendios forestales.
"Hoy hemos presentado una propuesta para devolver la autoridad a los gestores forestales locales, que son quienes mejor conocen el terreno, eliminando las barreras que les han impedido realizar el trabajo que el terreno exige", afirmó.
Los grupos ecologistas sostienen que la derogación de la norma aumentaría el riesgo de incendios al exponer más terrenos forestales a la actividad humana. Un análisis de 2025 realizado por la Wilderness Society reveló que la densidad de incendios forestales es menor en las zonas silvestres y en los bosques protegidos, y mayor en las zonas cercanas a las carreteras.
Josh Hicks, director de campañas de conservación de la organización, señaló que "demasiadas comunidades, ecosistemas, especies de fauna silvestre y economías locales dependen de que estos bosques silvestres se mantengan sanos e intactos".
"Abrir nuestros bosques remotos a más carreteras y desarrollo urbanístico —y, por lo tanto, a más focos de incendio— tampoco es una solución a los incendios forestales, ni lo será nunca", afirmó Hicks.
La "Roadless Rule" limita el desarrollo en casi 59 millones de acres (24 millones de hectáreas) de bosque, lo que supone alrededor del 30% del Sistema Forestal Nacional, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).
(Reportaje de Leah Douglas en Washington; información adicional de Andrew Hay en Taos, Nuevo México; Editado en español por Juana Casas)
