Un informe difundido por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reveló que las muertes y desapariciones de personas en la Ruta del Mediterráneo Central se duplicaron con creces y se triplicaron en la Ruta del Mediterráneo Oriental durante el primer cuatrimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, a pesar de haberse registrado una contracción general en la llegada de embarcaciones a las costas europeas.
Según los registros del organismo multilateral, entre enero y abril un total de 821 personas fallecieron o desaparecieron en el Mediterráneo Central, lo que representa un incremento del 111 % en la mortalidad a pesar de que los arribos cayeron un 46 %, situándose en 8.577 personas. Más de la mitad de esos fallecimientos ocurrieron durante enero debido al paso del ciclón 'Harry'.
En tanto, la ruta del Mediterráneo Oriental contabilizó 244 fallecidos, un alza del 259 % impulsada principalmente por naufragios en las cercanías de la isla de Creta. "Menos llegadas no significa trayectos más seguros. Detrás de cada una de estas cifras hay una familia que espera noticias que nunca llegan. A medida que los trayectos se vuelven más largos y peligrosos, salvar vidas en el mar y en tierra sigue siendo una responsabilidad compartida", advirtió la Directora General Adjunta de la OIM, Ugochi Daniels.
El documento también destacó comportamientos dispares según la geografía y al respecto se reveló que en la Ruta Atlántica de África Occidental las llegadas a España se desplomaron un 78 %, mientras que la Ruta del Mediterráneo Occidental registró un alza del 66 %, influenciada por un salto en los cruces terrestres hacia los enclaves de Ceuta y Melilla. Por su parte, los tránsitos a través del Tapón del Darién, en Panamá, se detuvieron prácticamente por completo con apenas 135 registros. Asimismo, la escalada bélica desatada a fines de febrero en Oriente Próximo provocó desplazamientos masivos en Líbano y retornos forzados hacia Siria.
Finalmente, el relevamiento de la OIM precisó que las presiones económicas y climáticas continúan reconfigurando el mapa global del flujo humano. Al respecto, Daniels recordó la dimensión del fenómeno al señalar que "la atención suele centrarse en un puñado de rutas, pero casi la mitad de los 304 millones de migrantes internacionales del mundo viven dentro de su propia región, desplazándose por motivos de trabajo, familia, educación y seguridad".
Con información de EuropaPress.
