Lula: "Vamos a hablar menos entre nosotros y más con los otras personas que no piensan como nosotros"

Al día siguiente de una elección que dejó fortalecido al bolsonarismo, la coalición en pleno del lulismo definió cómo seguir de cara al balotaje: nuevos aliados, combatir las fake news y recorrer todas las regiones del país.

03 de octubre, 2022 | 17.48

El lunes fue otro día. Pasado el shock de la remontada bolsonarista del domingo a la noche, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva reunió a toda su coalición en San Pablo para definir cómo será la nueva campaña para el balotaje que, según él, comenzará mañana martes. Determinado, sonriente y mucho más relajado que hace apenas unas horas atrás, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) dio una orden clara para las próximas cuatro semanas: "Vamos a hablar con todo el pueblo. A partir de mañana vamos a hablar menos entre nosotros y más con las personas que no piensan como nosotros."

Con una sonrisa, el ex mandatario comenzó su discurso removiendo el dramatismo que tiñó la campaña anoche: "No se preocupen, somos especialistas en las segundas vueltas". A su alrededor, los dirigentes de izquierda, centro, centro-derecha, movimientos sociales y sindicales que lo acompañaban compartían su renovado optimismo. El candidato destacó que casi el 60% de los electores "rechazaron a este Gobierno" y "eso es algo histórico", y además, sostuvo que "la polarización es real porque es una elección entre la democracia y alguien que no tienen piedad ni compasión", en referencia al presidente Jair Bolsonaro.

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Lula ganó la primera vuelta, pero Bolsonaro quedó mucho más cerca de lo que se esperaba, solo cinco puntos porcentuales por detrás. Además, la fuerza que lo recibió para esta última elección, el Partido Liberal, se quedó con la principal bancada de Diputados y también del Senado. Aliados del presidente también quedaron bien posicionados en el nuevo mapa de gobernadores, que terminará de definirse en la segunda vuelta a finales de mes.

Al cierre de la reunión de este lunes, la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, informó que ya se había comunicado con los líderes del Partido Laborista Democrático (PDT) de Ciro Gomes, el Movimiento Democrático Brasileño (MDB) de Simone Tebet y con Unión Brasil de Soraya Thronicke. El primero quedó cuarto con 3%, la segunda tercera con 4,2% y la última, quinta con 0,5%. "Los queremos en la campaña y esperamos poder sentarnos a hablar pronto para discutirlo", aseguró, luego que Gomes pidiera tiempo para analizar su decisión con los suyos y Tebet anunciara que ya tomó su decisión pero se reunirá con su partido el miércoles.

Estos tres ex candidatos serán claves para que el líder del PT logre convertir el 48,43 % que obtuvo en primera vuelta en un 50% más uno. Pero solo ellos no serán suficientes. Por eso, la campaña definió otros objetivos para las próximas cuatro semanas, según confiaron fuentes que participaron de la reunión, como redoblar el trabajo territorial y asumir finalmente con fuerza la batalla comunicacional para combatir la lluvia de fake news que el bolsonarismo difundió hasta el último minuto de la campaña.

Una de las figuras centrales de este relanzamiento de la campaña será el candidato a gobernador de San Pablo, Fernando Haddad, quien llegará segundo al balotaje. 

Anoche obtuvo 35,7%, mientras que Tarcisio de Freitas, el ex ministro de Bolsonaro y su candidato para el estado más rico del país, se impuso con 42,3%. "Yo estaba esperando entre 35 y 40% de los votos válidos, que es el recorte del PT en todas las elecciones, segunda vez que vamos a segunda vuelta y estamos bien para seguir avanzando. Nunca tuvimos una votación tan significativa en primera vuelta y es la segunda vez apenas que estamos en la segunda vuelta y somos muy competitivos", sentenció al entrar al hotel.

Poco después llegó Silva, la ex ministra de Lula que luego se volvió una acérrima crítica. Se sumó a la campaña del ex presidente en el último tramo con el claro objetivo de evitar otros cuatro años de Bolsonaro, pero no fue de las caras que más se vieron en los actos y manifestaciones en las últimas semanas. Este lunes, en cambio, el pedido de Lula es que todos tienen que participar más y eso la incluyó a ella también. "Vamos a hacer una reunión de trabajo, para discutir la estrategia y claramente cada uno estará en un frente de acción, yo estoy a disposición para poder ayudar", aseguró a la prensa al llegar. Mientras Haddad evitó hablar sobre detalles de lo que se iba a discutir, Silva no dudó en plantear de entrada su posición.

"El bolsonarismo fue colando algo que es muy complejo en la cultura política brasileña que es una visión conservadora que se centra en muchos aspectos que no están ligados a temas más importantes para el siglo XXI y para una democracia occidental como es el caso de la brasileña. Ahora es necesario tener un cuidado muy grande, no todas las personas que votaron a Bolsonaro pueden ser rotuladas como fascistas, son personas con una visión diferente, con una crítica al campo democrático popular y que tienen todas las condiciones para reconectar con un buen sentido político, social, cultural, civilizatorio y yo diría también desde el punto de vista religioso", explicó la dirigente con la que el lulismo espera abrir un diálogo con sectores evangélicos, una comunidad de mayoría bolsonarista desde 2018. 

"Porque las enseñanzas de Jesús no tienen nada que ver con el odio, el armamento y la falta de solidaridad. Por eso, existen todas las condiciones para que haya una reconexión y tenemos que tener mucha humildad para entablar ese diálogo en sentido de pedir ayuda. No somos nosotros los que van a ayudar a salvar la democracia, será el pueblo", continuó y agregó: "Los que votaron por Bolsonaro son personas que democráticamente manifestaron una posición política y esa posición política debe ser respetada y vamos a presentar nuestras propuestas y explicar que queremos crear un nuevo tejido democrático en Brasil".

Silva también llamó a "todos los demócratas" a sumarse a la campaña de cara al balotaje, en clara referencia a Simone Tebet, la candidata del partido del ex presidente Michel Temer, y Ciro Gomes, otro ex ministro de Lula que como ella rompió con el líder del PT y se convirtió en un férreo opositor. Al contrario de Marina Silva, sin embargo, en esta campaña radicalizó sus ataques contra Lula. 

"Ciro es un líder político importante en la historia de nuestro país, no se construyen los liderazgos políticos de la noche a la mañana y, en este momento, necesitamos de todo el mundo. Él sabe que le tenemos mucho respeto a su liderazgo, especialmente porque en momentos como estos se necesitan personas que tengan una trayectoria, un legado democrático...y yo tengo la certeza de que en este momento, después de cuatro años de Bolsonaro, las decisiones que tomarán los grandes líderes serán completamente diferentes, independientemente de la cantidad de votos que obtuvieron", aseguró la renovada socia lulista. 

En medio de la reunión, Guilherme Boulos, líder del Movimiento Trabajadores Sin Techo, habló con la prensa y pidió "no tratar lo que fue una victoria de Lula como una derrota". En ese sentido, destacó que la bancada del PT en Diputados creció, se volvió más diversa con el ingreso de las primeras legisladoras trans e indígenas de algunos estados, y que esto demuestra que "también hubo señales de renovación política" con los resultados del domingo. 

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