El Gobierno de España aseguró que no tiene "ningún temor" a que las escenas de violencia que golpean a Francia en el marco de las masivas protestas contra el presidente Emmanuel Macron se contagien o repliquen en su territorio. En declaraciones formuladas a la cadena Telecinco, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ratificó la estabilidad de la situación socioeconómica española, remarcando que las principales reformas estructurales del país se han llevado a cabo mediante el diálogo y la concertación con las organizaciones sindicales y empresariales.
Al evaluar el panorama en la nación vecina, el funcionario ibérico reconoció que en suelo francés "hay una violencia que es insoportable y que es totalmente condenable". En esa línea, el jefe de la diplomacia española enfatizó la necesidad de diferenciar entre "la violencia sin sentido y descomunal de unos pocos con el legítimo derecho a ejercer el derecho de manifestación y de huelga de la inmensa mayoría de los franceses que están participando en ello".
El representante del Gabinete español descartó de manera categórica que los incidentes reportados en Francia y en otras capitales del Viejo Continente puedan reproducirse en España. Albares argumentó que en los últimos años el Ejecutivo impulsó "importantísimas reformas incrementando de manera histórica las pensiones, el salario mínimo interprofesional, las partidas de becas, reforzando la educación pública y la sanidad pública", factores que según el análisis oficial consolidaron un clima de convivencia institucional.
Sosteniendo la gestión del gobierno progresista, el ministro remarcó que "todo se ha hecho siempre con paz social, a través del diálogo", destacando la participación activa de los distintos agentes sociales para alcanzar consensos duraderos. Según el titular de la cartera de Exteriores, este modelo de negociación permanente constituye la razón fundamental por la cual España registra en la actualidad uno de los indicadores de crecimiento económico más elevados de Europa y del mundo desarrollado.
Respecto de la dinámicas de reclamo ciudadano dentro del territorio español, Albares sostuvo que las expresiones populares se desarrollan dentro de los cauces democráticos normales. El canciller ejemplificó señalando que en España se han venido produciendo movilizaciones masivas en favor de la educación pública y del derecho a la vivienda, las cuales se han desplegado de manera plenamente pacífica. Por último, el ministro subrayó que la ciudadanía española canaliza sus demandas mediante el ejercicio legítimo del derecho a la protesta, a diferencia del escenario desbordado que se observa en las principales ciudades francesas, motivo por el cual la administración central mantiene absoluta tranquilidad frente a los acontecimientos que sacuden al resto de la región.
Con información de EuropaPress.
