Cuba se oscurece tras el bloqueo petrolero impuesto por Trump

Los apagones en Cuba se intensifican tras el bloqueo petrolero de EE.UU., con caídas de hasta 50% en la iluminación nocturna según análisis satelital. 

16 de febrero, 2026 | 21.26

La crisis energética en Cuba se agravó en las últimas semanas luego de que Estados Unidos frenara los envíos de petróleo a la isla. Un análisis de imágenes satelitales difundido por Bloomberg News muestra una fuerte caída en la iluminación nocturna, especialmente en ciudades del este del país. El deterioro del suministro eléctrico expone la fragilidad de la red cubana y profundiza el impacto social de los apagones.

La situación eléctrica en Cuba entró en una fase crítica después de que el gobierno de Donald Trump interrumpiera los envíos de crudo hacia la isla. Antes de esta medida, el sistema energético cubano ya operaba con dificultades estructurales, agravadas por fallas técnicas en la red de transmisión que conecta La Habana con centrales termoeléctricas clave en Matanzas.

El combustible bloqueado representaba cerca del 60% del petróleo necesario para sostener la generación eléctrica diaria del país. Desde comienzos de año, la disponibilidad de energía se redujo drásticamente, provocando cortes más prolongados y frecuentes. El impacto es particularmente visible en provincias y zonas rurales, donde los apagones son más intensos que en la capital.

Un relevamiento satelital detectó que ciudades orientales como Santiago de Cuba y Holguín registran caídas de hasta 50% en la luz emitida durante la noche respecto de sus promedios históricos. Calles, barrios residenciales e instalaciones industriales muestran amplias zonas a oscuras.

Qué sucede en La Habana

La capital cubana presenta un panorama distinto. Aunque barrios periféricos como Cojímar y Alamar experimentan cortes significativos, el centro de La Habana mantiene en gran medida su iluminación. Allí vive una porción sustancial de la población del país y se concentran sedes gubernamentales, instalaciones militares y áreas industriales estratégicas.

La administración del presidente Miguel Díaz-Canel prioriza el abastecimiento de la capital, una decisión que responde tanto a razones políticas como operativas. Sin embargo, especialistas advierten que la diferencia entre La Habana y el interior también refleja desigualdades económicas y tecnológicas.

Según explicó el académico Michael Bustamante, profesor de la Universidad de Miami, muchos habitantes de la capital recurrieron a soluciones alternativas como paneles solares y sistemas de baterías domésticas. Estas tecnologías permiten almacenar energía cuando la red funciona y utilizarla durante los cortes, aunque su costo limita el acceso en regiones menos favorecidas.