Los precios internacionales del petróleo registraron un alza superior al 3% como consecuencia directa de la intensificación del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, que ya ingresó en su sexto mes y mantiene bajo amenaza la navegación en el estrecho de Ormuz. En las primeras operaciones de la jornada, el barril de crudo Brent subió un 3,26% hasta alcanzar los 90,97 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) trepó un 3,49% para cotizarse en 86,31 dólares.
La escalada de precios se desató tras confirmarse que fuerzas estadounidenses bombardearon el domingo dos plataformas de lanzamiento de cohetes en la isla iraní de Larak, en el estrecho de Ormuz, marcando la primera incursión ofensiva de Washington en territorio persa desde finales de julio. En respuesta, la Guardia Revolucionaria de Teherán lanzó ataques contra dos bases aéreas norteamericanas ubicadas en Jordania.
El clima de volatilidad financiera se vio acentuado por una publicación del presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó en sus redes sociales que la principal terminal petrolera iraní, ubicada en la isla de Jarg, estaba siendo "reducida a escombros". El mensaje fue acompañado por un video hiperrealista generado mediante Inteligencia Artificial. Sin embargo, las autoridades de Teherán desmintieron categóricamente cualquier impacto en dicha infraestructura y aseguraron que las operaciones de producción y exportación se desarrollan con absoluta normalidad.
Analistas de Wall Street advirtieron que la atención de los inversores continúa fija en la paralización del diálogo diplomático porque el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz mantiene elevados los costos logísticos y aviva los temores a un desabastecimiento prolongado.
Con información de Reuters
