Surtidores vacíos, largas esperas: tras los ataques a refinerías, la escasez de gasolina en Rusia se agrava. ¿Qué implicaciones tiene esto para la economía? ¿Podría incluso acelerar el fin de la guerra en Ucrania?Los ataques de las fuerzas ucranianas contra refinerías han desencadenado una nueva crisis de combustible en Rusia. Según la agencia de noticias Reuters, hay al menos 30 regiones afectadas. A diferencia de la anterior ola de escasez de combustible, entre mayo y julio, la crisis actual afecta sobre todo a Moscú y su región, según informan usuarios de redes sociales. "No se puede decir que no haya gasolina en absoluto, pero la crisis es palpable. No es solo un problema personal, la incertidumbre de no saber si se puede salir y volver a la ciudad, sino también un problema económico", asegura Oleg Grigorenko, del portal de noticias ruso 7x, a DW. Calidad cada vez peor de la gasolina Igor Ananskikh, vicepresidente del Comité de Energía de la Duma Estatal rusa, declaró en la emisora rusa RTVI que el suministro de gasolina debería normalizarse en dos o tres semanas. Sin embargo, el experto económico Nikolai Korshenevski, quien reside en el extranjero desde el inicio de la guerra rusa contra Ucrania, lo considera improbable. En entrevista con DW, señala el deterioro de la calidad de la gasolina. Algunos conocidos le han enviado fotos de sus coches con daños en el motor debido a la gasolina adulterada. "El coche no arranca y hay que llevarlo al taller. Sé por estas mismas personas que incluso en Moscú hay listas de espera de varios meses en los talleres. Y luego hay que esperar otro mes para conseguir repuestos. Al parecer, algunos vehículos no toleran la gasolina que se les echa en el depósito. Por supuesto, la guerra continúa y no está claro qué se está produciendo ni en qué cantidades", afirma. Korshenevski considera que los problemas persistentes en la industria del petróleo y el gas son el presagio de una profunda crisis. Según informa Bloomberg, las exportaciones de petróleo de Rusia han disminuido durante la guerra más drásticamente que nunca. Al mismo tiempo, la producción de petróleo también ha caído. Importaciones, solución ilusoria Según Viacheslav Shiraev, analista económico ruso que reside en el extranjero, la obtención de combustible mediante importaciones de India, China u otros países, como sugieren las autoridades rusas, no funcionará: "Dado el aislamiento de Rusia, es imposible garantizar un suministro de 200.000 toneladas de combustible al día, que es aproximadamente la cantidad de gasolina y diésel que Rusia necesita diariamente". El economista ruso Igor Lipsiz señala en entrevista con DW que las autoridades restringirán el consumo de combustible. "Esta medida ya ha comenzado", indica. "Esto ocurre delante de gente que espera durante horas, lo que genera un gran resentimiento", subraya el crítico del Kremlin, quien dejó su puesto de profesor en el Instituto Estatal de Economía de Moscú, tras la creciente presión política. Según el experto, los acontecimientos en Rusia recuerdan mucho al colapso de la Unión Soviética. "Quienes ostentaban el poder contaban con sistemas de abastecimiento especiales, tiendas y almacenes privados donde podían comprar todo lo que quisieran sin mayores problemas, sin colas y a precios relativamente bajos. Esto provocó una gran indignación entre los rusos. Cuando Boris Yeltsin anunció que tomaría medidas contra los centros de distribución cerrados, el pueblo lo apoyó con entusiasmo. Ahora nos encontramos de nuevo en una situación similar". ¿La clave para acabar con la guerra? Según el analista económico Viacheslav Shiriaev, los ataques ucranianos contra objetivos en Rusia, con fines tanto militares como civiles, podrían paralizar la economía rusa y acelerar el fin de la guerra. En su opinión, el conflicto bélico terminaría en pocas semanas si Occidente apoyara a Ucrania para que duplicara o triplicara la intensidad de sus ataques. "Ucrania podría sembrar la desorganización y el caos en el interior de Rusia y provocar una pérdida total de control", afirma Shiriaev. "Sin diésel, 6.000 kilómetros de vías férreas en Rusia quedarían paralizados. Esto también podría paralizar cientos de fábricas. Sin diésel, decenas de miles de camiones no podrían circular, los alimentos no llegarían a las tiendas y los agricultores no podrían cosechar", concluye. (rmr/cp) No dejes que el algoritmo oculte las noticias. Si confías en ese sitio para obtener información confiable, por favor dedica un momento a seleccionarnos como tu fuente preferida en Google: haz clic aquí y marca el casillero o pulsa el botón de DW.com para ver siempre nuestras noticias verificadas en tus preferencias. Autor: Denis Kisinevskij
Crisis de combustible en Rusia: ¿podría influir en el fin de la guerra en Ucrania?
Expertos advierten que el desabastecimiento, la mala calidad de la nafta y la parálisis logística amenazan con desarticular la economía de Moscú e impactar en el curso de la guerra con Ucrania.
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