Efectivos penitenciarios de la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro, en la ciudad boliviana de La Paz, le decomisaron un teléfono celular a un detenido que, al parecer, tenía como destinatario al asesor político argentino Fernando Cerimedo, según logró reconstruir la investigación policial. Todavía no se supo quién le dio el dispositivo. La noticia fue confirmada por el titular de Seguridad Penitenciaria del país altiplano y por el gobernador de Chonchocoro, Edgar Espinoza.
Los efectivos dieron con el celular durante controles realizados dentro del establecimiento penitenciario, donde detectaron al privado de libertad con el dispositivo. Las autoridades bolivianas indicaron que "podría tener como destinatario" a Cerimedo, aunque eso no esté confirmado, pero alegaron en el parte oficial que el aparato "fue secuestrado antes de que pudiera" llegar a sus manos.
El caso se conoce mientras Cerimedo permanece alojado en Chonchocoro, una de las cárceles más importantes de Bolivia. El asesor político argentino sigue detenido en el marco de la causa que lo investiga por intento de asesinato a su ex pareja Nadia Beller, además de otros hechos vinculados con la política boliviana, mientras las autoridades mantienen controles sobre sus comunicaciones y contactos dentro del penal.
El celular que iba a llegar a Cerimedo
El director Nacional de Seguridad Penitenciaria, coronel Aldrin Cordero, y el gobernador de Chonchocoro, el mayor Edgar Espinoza, confirmaron el decomiso del teléfono. Según explicó Espinoza, el detenido que tenía el dispositivo se dedica a la venta de comidas y también se encarga de facilitar alimentos a otros presos.
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"Se ha podido establecer que un privado de libertad, que se dedica a la venta de comidas y también de facilitar la alimentación para algunos privados de libertad, ha tratado de introducir un equipo móvil de comunicación a uno de estos privados, vale decir, al señor Cerimedo", sostuvo el funcionario, según la información difundida por medios bolivianos.
El teléfono fue encontrado mientras el detenido intentaba esconderlo. De acuerdo con la explicación oficial, los controles penitenciarios permitieron detectar la maniobra antes de que el aparato pudiera ser entregado al asesor político argentino.
La principal sospecha de Régimen Penitenciario surge de la información recopilada del celular. Las autoridades sostienen que, a partir de la revisión del dispositivo, existen elementos que permiten presumir que su destinatario final era Cerimedo. Sin embargo, por el momento se trata de una hipótesis de los investigadores y no de una conclusión judicial.
Además, las autoridades aclararon que no existe ningún vínculo familiar conocido entre el detenido que tenía el teléfono y Cerimedo. El hombre quedó bajo custodia mientras avanza el proceso para establecer cómo obtuvo el celular, quién se lo proporcionó y cuál era el objetivo concreto de la maniobra.
Tras el hallazgo se abrió un proceso sumariante para determinar las responsabilidades del caso. El detenido quedó sometido al régimen de custodia del penal mientras se profundiza la investigación sobre el intento de ingreso y eventual entrega del dispositivo.
