Un nuevo ataque perpetrado por las fuerzas armadas de Rusia contra la infraestructura urbana de Ucrania provocó la muerte de al menos cuatro personas y dejó a otras cinco con heridas de diversa consideración, luego de que un dron impactara contra un minibús de pasajeros en el distrito de Korabelni, en la provincia sureña de Jersón. El hecho ocurrió pasadas las 8:50 de la mañana (hora local) en una zona cercana a la línea del frente de combate, según confirmó el gobernador regional, Oleksander Prokudin, quien precisó que entre los heridos atendidos por las brigadas médicas se encuentran cuatro mujeres.
El impacto sobre la unidad de transporte generó una inmediata condena por parte del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. El mandatario calificó la metodología utilizada por las tropas invasoras como un "safari" deliberado contra objetivos vulnerables y enfatizó que el vehículo atacado era de uso estrictamente civil. A través de un comunicado emitido en sus canales oficiales, el jefe de Estado denunció la ferocidad del despliegue bélico ruso en las comunidades limítrofes y cuestionó la demora de las potencias occidentales en enviar nuevo equipamiento bélico para la contención de la aviación no tripulada. "Han sobrepasado cualquier cosa que una persona normal pueda imaginar", resaltó.
El episodio se enmarca en la escalada de violencia que afecta cotidianamente a las poblaciones civiles en el sur y este del territorio ucraniano, en un conflicto a gran escala que ya superó los cuatro años de duración desde la orden de invasión dictada por Moscú. En su mensaje, Zelenski renovó el llamado a la comunidad internacional para intensificar las sanciones financieras contra la economía rusa y acelerar la provisión de paquetes de asistencia militar que permitan blindar el espacio aéreo, remarcando que la indecisión de los países aliados cuesta vidas en las ciudades expuestas a la artillería enemiga.
Con información de EuropaPress.
