El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, hizo un llamado este lunes a "privilegiar el uso residencial de la vivienda frente al turístico" e instó a todas las comunidades autónomas a desplegar los instrumentos previstos en la legislación para "gobernar el mercado" inmobiliario. Durante la clausura del informe Vidas futuras celebrada en Barcelona, el mandatario combinó su reclamo por el acceso a la vivienda con una severa advertencia sobre el impacto de las nuevas tecnologías, tras asegurar que hoy existe una brecha inédita entre los grandes magnates de la industria y el resto de la población.
Acompañado por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el alcalde Jaume Collboni en el Disseny Hub Barcelona; Sánchez argumentó que favorecer el alquiler permanente resulta indispensable para no obstaculizar el desarrollo vital de las jóvenes generaciones. En ese sentido, remarcó que la ley nacional otorga las herramientas necesarias a las administraciones autonómicas y destacó la aplicación pionera que se realiza en Cataluña, al tiempo que advirtió que un gobierno responsable debe anticiparse a los cambios sociales para evitar que la legislación termine convertida en "una foto fija del pasado". Si bien el jefe del Ejecutivo evitó pronunciarse sobre las negociaciones del decreto habitacional que se debatirá este martes en el Consejo de Ministros, sostuvo que la política pública debe superar la mera gestión de la coyuntura.
Al abordar las transformaciones estructurales del continente, el líder del Ejecutivo ubicó a la desigualdad como "el principal desafío" que enfrenta la sociedad europea, agravado por tendencias como el envejecimiento poblacional, la crisis climática y la digitalización. Frente a la irrupción de la inteligencia artificial, Sánchez planteó la incógnita de si estos avances "beneficiarán a todos o solo a unos pocos" y cargó con dureza contra la concentración de riqueza en el sector tecnológico, al afirmar que "jamás ha habido en la historia de la humanidad una desigualdad como la que hoy actualmente existe entre esos tecnoligarcas y el resto de la ciudadanía".
Ante la presencia del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y otras autoridades locales, el presidente defendió la urgencia de legislar en favor de la gente de a pie para impedir que la automatización ensanche la distancia entre trabajadores y empresarios. Asimismo, enfatizó que las administraciones públicas ya están sentando las bases para garantizar que los sistemas de cuidados lleguen de forma universal a una población con mayor expectativa de vida, evitando que el progreso técnico beneficie únicamente a minorías privilegiadas.
En el tramo final de su discurso, Sánchez definió la época actual como un contexto apasionante para el ejercicio político, asegurando que el verdadero desafío de la gestión estatal consiste en "conciliar la urgencia con la trascendencia de los cambios" necesarios para asegurar la prosperidad colectiva.
Con información de EuropaPress.
