La vitivinicultura atraviesa una de las crisis más profundas de los últimos años en La Rioja y en el resto del país, marcada por un fenómeno poco habitual: el sobrestock de vinos combinado con una fuerte caída del consumo tanto en el mercado interno como a nivel internacional. La situación genera un escenario crítico para bodegas y productores, que enfrentan dificultades financieras en la antesala de una nueva temporada de cosecha.
Así lo describió Javier Collovati, presidente de la Cámara de Bodegueros de La Rioja y gerente de la bodega Valle de la Puerta, en diálogo con Medios El Independiente. Según explicó, la vitivinicultura históricamente atravesó crisis cíclicas cada cinco años por exceso de producción, pero en otras etapas la exportación permitía absorber el excedente. “Hoy se da una situación distinta: el consumo de vino cayó a nivel mundial y hay una sobreoferta generalizada. Eso hace que las bodegas tengan mucho stock, poco movimiento y una situación crítica”, señaló.
El impacto se siente con mayor fuerza ante la proximidad de la vendimia, ya que muchas bodegas no cuentan con los recursos necesarios para afrontar la cosecha ni para adquirir los insumos básicos que requiere la elaboración del vino. “Se viene una nueva cosecha y la gran mayoría de las bodegas no tiene espalda financiera para levantarla”, afirmó Collovati.
Frente a este panorama, algunos productores comenzaron procesos de reconversión productiva. “El que puede, se va cambiando de uva para pasas, para olivos o hacia otras actividades. No hay otra manera de acomodar el sobrestock que reducir las hectáreas cultivadas”, explicó el dirigente, al tiempo que alertó sobre el impacto social que podría generar el abandono de fincas.
Desde el sector también reclaman acompañamiento estatal para atravesar la coyuntura. En ese sentido, Collovati confirmó que se solicitó a la Provincia la instrumentación de líneas de crédito a través del Banco Rioja u otras herramientas financieras que permitan sostener la actividad. “Eso fue parte de la reunión que mantuvimos con el secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera. Planteamos la posibilidad de reflotar el Fondo Rotatorio, que es dinero gestionado por el sector y administrado por la Provincia”, detalló.
“Estamos acostumbrados a las idas y vueltas del dólar y a las crisis internas, pero siempre había una vía de escape. Ahora no hay dónde escapar”, sostuvo Collovati. Entre las opciones que se analizan figuran la elaboración de mosto, el injerto de plantas para otros usos y la búsqueda de mercados alternativos.
El dirigente advirtió que, de no encontrarse soluciones, el impacto no se limitará al sector vitivinícola: “Si abandonamos hectáreas en La Rioja, quedará más gente desocupada y se resentirá toda la cadena productiva que rodea a la actividad”.
