Mientras el debate sobre la minería radica en una postura dicotómica de estar a favor o en contra, el gobernador Ricardo Quintela avanza con un programa que propone correr la discusión de ese eje y busca responder respecto a que modelo necesita el país y qué lugar deben ocupar las provincias en la demanda de recursos.
Desde La Rioja, el mandatario propone un esquema de minería sustentable que combine inversión privada con participación del Estado, y así potenciar el empleo local, desarrollo de proveedores e industrialización. El objetivo es que las provincias no sean solamente el territorio donde se extraen los minerales, sino que también participen de los proyectos y de la riqueza que generan.
Uno de los principales puntos de su planteo está relacionado con lo que ocurre una vez que comienza la extracción. Para el programa de gobierno, los minerales son recursos no renovables. Cada kilo de oro, cada barril de petróleo o cada metro cúbico de gas que se extrae deja de estar disponible. Por eso, sostiene que la discusión sobre la minería no puede limitarse a la extracción de la materia prima y debe incorporar la generación de valor.
En ese sentido, el gobernador plantea que una materia prima tiene un determinado valor cuando sale del territorio, pero puede multiplicarlo si atraviesa procesos de transformación e industrialización. Esa incorporación de valor, según su propuesta, también puede traducirse en más empleo y nuevas oportunidades para las economías locales.
La propuesta apunta, por lo tanto, a vincular la actividad minera con una estrategia de industrialización en origen, desarrollo de proveedores y formación de trabajadores. En ese esquema, la minería debería generar una cadena económica que incluya al transporte, la construcción, los servicios profesionales, la hotelería, la gastronomía y otras actividades productivas.
Los recursos se quedan
MÁS INFO
El modelo planteado por Quintela también se diferencia del esquema promovido por el Gobierno nacional a través del RIGI. El gobernador cuestiona que se otorguen importantes beneficios a las grandes inversiones sin garantizar, desde su perspectiva, una participación acorde de las provincias en la riqueza generada a partir de sus recursos.
Su planteo no apunta a cerrar la puerta a las inversiones, sino a discutir bajo qué condiciones se desarrollan. Entre las preguntas que propone aparecen qué aportan los proyectos, cuánto empleo generan, cuánto valor queda en el territorio y qué capacidades productivas permanecen una vez que el recurso se agota.
A la discusión económica se suma la cuestión ambiental. Para Quintela, los minerales y el agua son recursos estratégicos que requieren presencia y control del Estado. Por eso, su propuesta también incorpora el cuidado ambiental y la participación de las comunidades y las provincias en las decisiones vinculadas con la explotación de esos recursos.
El planteo del gobernador de La Rioja busca ampliar la discusión sobre la minería más allá de la provincia. En un país que necesita inversiones y nuevas fuentes de crecimiento, sostiene que las provincias que cuentan con recursos naturales no pueden quedar limitadas al rol de territorios donde se desarrollan los proyectos.
Quién invierte, quién decide y quién se beneficia son, para Quintela, algunas de las preguntas centrales del debate minero. A partir de ellas, plantea discutir no solamente cómo extraer los recursos naturales de Argentina, sino también qué modelo de desarrollo puede construirse alrededor de ellos.
