En el marco del debate del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por Javier Milei, los ciudadanos del paraje riojano de Valle Hermoso rechazaron todo el proyecto libertario, además de celebrar la eliminación del capítulo tres. El pueblo había sido comprado por un empresario estadounidense con todos sus pobladores, casas y reserva de agua.
De la acción participaron los habitantes del paraje, autoridades provinciales y referentes locales, y se firmó un documento en firme defensa del territorio. El pronunciamiento local cobra un significado histórico trascendental: en 2008, un empresario estadounidense compró 200 mil hectáreas en La Rioja con este pueblo entero adentro. Aquel antecedente fue determinante para la creación de la Ley de Tierras original, norma que limita la venta de territorio nacional a extranjeros.
Un antecedente histórico se encuentra en el caso que generó una bisagra en la regulación de la propiedad rural en Argentina, cuando en 2008 Valle Hermoso quedó incluida en una operación de compraventa de 200.000 hectáreas adquiridas por un inversor estadounidense.
"En el Portal de ingreso a nuestro querido Valle Hermoso, nos reunimos con su pueblo, ratificando nuestro irrenunciable compromiso de seguir defendiendo sus derechos", expresó el fiscal de Estado de la Provincia, Emilio Rodríguez. "Reafirmamos la posesión de su tierra y rechazamos la ley que pone en venta el país en pedazos", agregó.
El paraje rural fue rematado y adquirido por el estadounidense Yosef Jaime Libersohn. La operación de la compra de hectáreas, fue polémica porque en esas tierras vivía un un pueblo entero con sus familias, una escuela, una iglesia, un puesto sanitario y una de las reservas de agua dulce más importantes de La Rioja.
Es por eso que la discusión cobra un valor singular en suelo riojano, un lugar en el que se dio una de las disputas más emblemáticas en relación a la tenencia territorial y el resguardo de las comunidades. Ante este panorama, referentes locales como el senador Fernando Rejal criticaron la propuesta de la Casa Rosada, alertando que atenuar los marcos regulatorios sobre los predios rurales vulneraría zonas clave y reactivaría tensiones históricas como las que atraviesan los habitantes del departamento Vinchina desde hace tiempo.
