Por Bart Biesemans y Yves Herman
PARQUE NATURAL DE HAUTES FAGNES, Bélgica, 17 ago (Reuters) - El lunes por la mañana comenzaba a llover en el este de Bélgica, lo que suponía una ayuda crucial para los bomberos que llevan luchando por contener el mayor incendio de la historia del país, que amenaza con llegar hasta la frontera con Alemania.
La agencia meteorológica belga IRM prevé entre 5 y 9 milímetros de lluvia en la zona y nuevas precipitaciones para el martes. Se espera que la temperatura en Hautes Fagnes, una reserva natural del este de Bélgica que lleva ardiendo desde el viernes, descienda hasta situarse entre los 19 y los 20 grados centígrados.
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"Esto lo cambiará todo; además del agua que traen las lluvias, también aumentarán los niveles de humedad", dijo el capitán del cuerpo de bomberos Olivier Guist a la emisora de radio belga RTBF.
Unos 500 bomberos procedentes de todo el país y de Alemania y Luxemburgo, países vecinos, se encuentran sobre el terreno para contener un incendio que ya ha arrasado unas 3.000 hectáreas en esta zona poco poblada de colinas cubiertas de páramos, turberas y bosques.
En toda Europa, las sucesivas olas de calor han agravado la sequía y han dejado la vegetación seca como la yesca, lo que ha avivado graves incendios y ha hecho vulnerables incluso a zonas que suelen ser húmedas, como Hautes Fagnes.
Las autoridades locales ordenaron el sábado la evacuación de unas 600 personas en las localidades de Butgenbach y Waimes y les han indicado que aún no deben regresar a sus hogares.
La fiscalía local ha abierto una investigación sobre la causa del incendio.
La localidad alemana de Monschau pidió el domingo a los residentes cercanos a la frontera con Bélgica que abandonaran la zona, señalando que, aunque no se esperaba que el fuego entrara en territorio alemán, era probable que se produjera una importante contaminación por humo.
La UE ha desplegado desde el sábado tres helicópteros y dos aviones cisterna procedentes de distintos puntos de Europa, tras la solicitud de refuerzos de emergencia por parte de Bélgica.
Este incendio es el mayor registrado en el país, con una extensión que duplica con creces la del incendio de 2011, que arrasó cerca de 1.400 hectáreas, según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales.
Con información de Reuters
