Formosa celebró los logros de la inversión en infraestructura y sustentabilidad de energía solar en la provincia: el Centro de Inclusión Digital (CID) Eva Perón logró reducir a la mitad su consumo de la red eléctrica convencional durante enero de 2026. Así se demostró la eficiencia del sistema y su aporte al ahorro de recursos.
Con una inversión de 138 paneles solares, el centro del barrio Salvador Gurrieri generó 6,08 MWh de energía limpia mediante su planta fotovoltaica, por lo cubrió la mitad de su consumo mensual, que totalizó 12,18 MWh.
Este avance afianza el modelo de Internet Verde del CID, que brinda conectividad a miles de familias y refuerza su misión de cerrar la brecha digital, lo que le valió una Certificación de Triple Impacto por su compromiso social y ambiental logrando un beneficio económico. Los resultados fueron contundentes: la energía requerida a la red eléctrica de REFSA se redujo a 6,11 MWh, disminuyendo de manera significativa la huella de carbono del edificio y aliviando la demanda del sistema eléctrico provincial.
El jefe técnico del centro, Dalmacio Jara, señaló que la infraestructura energética del CID fue diseñada para asegurar su funcionamiento continuo las 24 horas, los siete días de la semana, gracias a un sistema híbrido de tres niveles que se complementan entre sí. “Tenemos una estructura conectada a la red de baja tensión de REFSA, con un respaldo de energía solar para minimizar el consumo. A su vez, contamos con generadores eléctricos disponibles las 24 horas. Gracias a este sistema, compuesto por más de 138 paneles solares, logramos un ahorro energético del 50%”, detalló Jara.
La importancia de los paneles solares
El sistema de eficiencia energética del centro se sustenta en 138 paneles solares fotovoltaicos conectados a inversores de alta capacidad, los cuales permiten la inyección directa de energía al sistema eléctrico del edificio, suministrando electricidad a oficinas, servidores y áreas comunes durante los picos de radiación solar.
Además, el CID dispone de un segundo sistema independiente, conformado por un banco de baterías e inversores específicos. Este esquema está destinado exclusivamente a la carga de vehículos eléctricos en el que se garantiza movilidad sustentable.
Para garantizar que la inclusión digital no se vea interrumpida bajo ninguna circunstancia, el centro cuenta con un esquema de respaldo integral que combina el suministro de red en baja tensión, la autonomía proporcionada por el sistema fotovoltaico y generadores eléctricos disponibles las 24 horas para hacer frente a emergencias climáticas o eventuales cortes del servicio.
El modelo de triple impacto: más que ahorro de costos
La estrategia de triple impacto del CID está diseñada para reducir la brecha digital y generar beneficios concretos para toda la comunidad formoseña. En el ámbito ambiental, el aprovechamiento de la intensa radiación solar de la región transforma un factor climático en una fuente de energía limpia y sostenible, disminuyendo las emisiones de gases de efecto invernadero.
En lo social, la reducción de los costos operativos permite destinar más recursos a programas de capacitación gratuita, ampliando el acceso de los ciudadanos al mundo digital. Por último, en el plano económico, la eficiencia energética brinda mayor previsibilidad a los comercios y emprendimientos que funcionan dentro del polo, demostrando que la inversión en energías renovables resulta rentable a mediano plazo.
Este avance concreto reafirma el rol del Centro de Inclusión Digital como un espacio donde la innovación tecnológica está al servicio del bienestar social. Los resultados alcanzados durante enero de 2026 marcan apenas el inicio de un camino hacia una mayor autonomía energética, integrando conectividad de última milla, desarrollo productivo y un uso responsable de los recursos naturales.
