Tras un relevamiento técnico realizado por personal de la Secretaría de Agua de La Rioja, se constató una recuperación significativa en varios diques provinciales como consecuencia de las lluvias registradas en los últimos días. Si bien estos aportes representan un alivio frente a la prolongada sequía, las autoridades aclararon que la emergencia hídrica continúa vigente y que el escenario general aún requiere un uso responsable del recurso.
El informe detalla que algunos embalses alcanzaron su máxima capacidad e incluso comenzaron a desbordar, mientras que otros muestran recuperaciones parciales, debido a tareas de desarenado y el uso prioritario para refuerzo de riego.
Entre los lugares relevados se encuentra el Dique Los Sauces. La recuperación de este dique fue significativa, ya que registró ingresos de agua que incrementaron en 48 cm su nivel. Se trata de un aporte que no se registraba desde hace mucho tiempo.
Este caudal es positivo, ya que las autoridades provinciales de la cartera hídrica destacan que el aporte continuará en la cuenca subterránea, con la posibilidad de alimentar las perforaciones ubicadas en la cola del dique, que abastecen a la ciudad Capital.
Panorama general de diques y cuencas
En el departamento General Belgrano, el dique de Olta registró una situación positiva al alcanzar su capacidad máxima de 9,39 hectómetros cúbicos en el mes de diciembre. En cuanto al dique El Cisco, ubicado también en el departamento General Belgrano, se informó que hasta la fecha el nivel aumentó 20 centímetros, quedando con un volumen de 0,272 hm³ sobre una capacidad máxima de 2,02 hm³.
Un comportamiento similar se observó en el dique La Aguadita, en el departamento Chamical, que desde el día 22 de diciembre se encuentra desbordando tras llegar a su capacidad total de 2,22 hm³.
En el departamento General Ortiz de Ocampo, el dique de Anzulón mostró una recuperación destacable al subir 75 centímetros durante el mes de diciembre. Actualmente cuenta con un volumen de 0,301 hm³ sobre un máximo de 22 hm³, logrando salir del denominado nivel de azolves, considerado el nivel mínimo operativo de un dique.
Por su parte, el Dique Chañarmuyo, ubicado en el departamento Famatina, presenta una situación más compleja. Hasta el 27 de diciembre, registró una baja de 68 centímetros, quedando con un volumen de 2,45 hm³ sobre una capacidad máxima de 8,08 hm³. Esta disminución se debe a que las crecidas no pudieron ser derivadas al embalse debido a la elevada turbidez del agua, sumado a la necesidad de realizar tareas de desarenado de piletas día por medio. Actualmente, el recurso disponible se utiliza principalmente como refuerzo para riego.
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Una situación similar se registra en el Embalse Lateral de Villa Unión, en el departamento General Felipe Varela, donde el nivel bajó 32 centímetros hasta la fecha, quedando con un volumen de 1,969 hm³ de los 2 hm³ de capacidad total. Al igual que en Chañarmuyo, la turbidez impide la derivación de agua durante las crecidas, priorizándose su uso para el sostenimiento del riego.
En el departamento Castro Barros, el dique Pinchas Chico registró una suba de 1,55 metros, alcanzando un volumen de 0,175 hm³ de una capacidad máxima de 0,200 hm³. En tanto, el embalse denominado “Grande” permanece sin agua, ya que una vez colmada la capacidad del dique chico, las crecidas son derivadas hacia el embalse mayor.
En este sentido, el embalse de Chuquis evidenció una suba de 1,71 metros, alcanzando un volumen de 0,202 hm³ de los 0,300 hm³ de capacidad total.
El cuidado del agua
Desde la Secretaría de Agua señalaron que, aunque estos indicadores son alentadores y permiten iniciar el año con mejores perspectivas en varios sistemas de almacenamiento, la situación hídrica provincial sigue siendo delicada. Por ello, destacaron la importancia de mantener las políticas de cuidado del agua y de garantizar un uso eficiente del recurso, tanto para consumo humano como para la producción.
Finalmente, según los informes meteorológicos trimestrales del Servicio Meteorológico Nacional, se espera un verano con precipitaciones superiores a lo normal en la región, lo que podría favorecer una recuperación progresiva de los diques. No obstante, las autoridades subrayan que será fundamental mantener un monitoreo permanente de los embalses y continuar con una gestión responsable del agua, frente a un contexto climático todavía marcado por la irregularidad de las lluvias.
