Por Debora Ely y Diego Vara
PORTO ALEGRE, BRASIL, 19 jun (Reuters) - Las comunidades que se están recuperando de las devastadoras inundaciones que azotaron el sur de Brasil hace dos años se preparan para un intenso fenómeno de El Niño que, según advierten los meteorólogos, podría traer lluvias extremas este año.
En Porto Alegre, la capital del estado de Rio Grande do Sul, los escombros del desastre —incluidas las casas demolidas de los vecinos que tuvieron que huir— permanecen allí como recuerdo de la peor inundación de la historia de Brasil, que cobró la vida de al menos 181 personas en mayo de 2024.
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"La gente tiene miedo", dijo Marilian Fontoura desde su casa en el barrio de Sarandi, en Porto Alegre. Las marcas de agua hasta el techo muestran hasta dónde llegó la crecida. "Si vuelve a llover, si hay otro aguacero, otra inundación, ¿qué pasará entonces? Lo perderemos todo otra vez".
A pesar de las inversiones en infraestructuras, sistemas de alerta y vigilancia, Sarandi sigue siendo un símbolo de la vulnerabilidad de la ciudad.
El alcalde, Sebastião Melo, afirma que la ciudad es más segura que en 2024 y que se está trabajando "intensamente" para reparar las estaciones de bombeo, reconstruir los diques y mejorar las compuertas.
Esta semana, la empresa de agua y alcantarillado de Porto Alegre seleccionó a un consorcio para llevar a cabo obras de protección contra inundaciones financiadas por el Estado por un valor aproximado de 24,2 millones de reales (4,7 millones de dólares).
"Específicamente para El Niño, estamos acelerando algunos proyectos inmediatos que se habrían construido más adelante", afirmó Melo.
Aun así, Fontoura se queja de que los proyectos están estancados. Un proyecto de dique cercano se ha paralizado debido a disputas sobre expropiaciones entre los vecinos y el ayuntamiento.
El gobierno estatal también se está preparando para lo peor, invirtiendo 38 millones de reales en un centro logístico para operaciones en caso de catástrofes y 33 millones de reales en un programa de preparación para El Niño destinado a los municipios vulnerables.
Puede que quede poco tiempo. Los meteorólogos internacionales afirman que cada vez es más probable que se desarrolle un fuerte fenómeno de El Niño —el calentamiento periódico del Pacífico oriental que altera las precipitaciones en todo el mundo— en la segunda mitad del año.
"Lo que ha llamado mucho la atención es la intensidad prevista", afirmó el meteorólogo Estael Sias, quien señaló que los modelos de predicción sugieren que el fenómeno de El Niño de este año podría situarse entre los más intensos registrados desde que comenzó la vigilancia por satélite.
(1 dólar = 5,18 reales)
Con información de Reuters
