Estados Unidos y Arabia Saudita alcanzaron un acuerdo sobre energía nuclear civil, informó el miércoles el Departamento de Energía en Washington, un trato que permite al reino construir reactores nucleares utilizando tecnología estadounidense y enriquecer uranio.
El acuerdo nuclear civil con Arabia Saudita lleva años gestándose, tanto durante el primer mandato de Donald Trump como en el del expresidente Joe Biden.
A diferencia del plan de Biden, el acuerdo actual no incluye el denominado "Protocolo adicional", que permite al Organismo Internacional de Energía Atómica de la ONU (OIEA) llevar a cabo inspecciones sorpresa intrusivas.
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El acuerdo también permitiría a Arabia Saudita enriquecer uranio y reprocesar residuos nucleares, dos actividades que constituyen vías potenciales para la fabricación de un arma nuclear.
Los Emiratos Árabes Unidos aceptaron renunciar a ambas cuando firmaron un acuerdo similar con Estados Unidos en 2009.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y su par, el príncipe Abdulaziz bin Salman, firmaron el pacto —conocido como "Acuerdo 123"— junto con un acuerdo bilateral de salvaguardias, informó el Departamento de Energía de Estados Unidos en un comunicado.
El Gobierno dijo que el acuerdo también se ajusta a los acuerdos de no proliferación recogidos en la Ley de Energía Atómica de Estados Unidos, que se cuentan entre los más estrictos del mundo.
Arabia Saudita lleva tiempo afirmando que, si no se alía con Estados Unidos, podría hacerlo con China o Rusia, que tienen normas de proliferación diferentes.
El Departamento de Energía señaló que el acuerdo se remitirá ahora al Congreso. A menos que el Congreso consiga los votos necesarios para oponerse al acuerdo en un plazo de 90 días, este entrará en vigor. No obstante, se necesitaría una mayoría de dos tercios para anular un veto presidencial.
Varios legisladores demócratas han expresado su preocupación por que el acuerdo pueda desencadenar una carrera armamentística en Oriente Medio. El príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman, ha afirmado en repetidas ocasiones que no quiere que el reino fabrique un arma nuclear, pero que lo haría si Irán lo hace.
"Están permitiendo que Arabia Saudita, una nación beligerante y autoritaria, desarrolle tecnologías de armas nucleares al tiempo que inician una guerra con Irán con el pretexto de impedir una bomba nuclear iraní", dijo el senador demócrata Edward Markey.
Con información de Reuters
