Tras los 300 despidos de la Administración Nacional en la provincia de La Rioja, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) denunció el impacto de la política de ajuste de Javier Milei y las consecuencias sobre las tareas de los trabajadores del sector público en el interior del país.
En diálogo con medios locales, el secretario general de ATE La Rioja, Alfredo Arana, advirtió que “muchas de las trabajadoras y de los trabajadores que fueron desvinculados contaban con una importante formación profesional, incluidos científicos, ingenieros, trabajadores sociales y especialistas con títulos de posgrado”.
Entre los organismos mayoritariamente afectados Arana nombró a los Centros de Referencia (CDR), dependencias de Agricultura, ENACOM, Desarrollo Social, ANSES, INTA e INTI.
Al achique en los organismos del Estado nacional, el dirigente sumó otra dimensión del problema: el clima de incertidumbre constante ante la amenaza de despidos y el deterioro de las condiciones cotidianas en las dependencias.
En esa línea, remarcó la parálisis y la presión psicológica a la que se enfrenta diariamente los trabajadores, advirtiendo sobre el severo impacto en la salud de los trabajadores a raíz del clima de hostigamiento permanente.
MÁS INFO
Asimismo, el referente de ATE enfatizó que el recorte de estos puestos refleja de forma directa la cancelación de programas y políticas públicas esenciales para la provincia, con un golpe importante sobre la atención sanitaria, la asistencia social y el respaldo a los pequeños productores locales.
Alerta por despidos e importaciones en el sector textil
La Federación Obrera Nacional de la Industria del Vestido y Afines (FONIVA) advirtió sobre la profunda crisis que atraviesa la actividad en La Rioja, donde ya se contabiliza la pérdida de más de 400 puestos de trabajo a lo largo de los últimos dos años. E gremio calificó el panorama actual como sumamente complejo para las familias del sector, remarcando que únicamente en el transcurso de 2025 se produjeron más de 200 cesantías en las plantas provinciales.
Desde el sindicato atribuyen la problemática al freno en el consumo interno, la contracción en la actividad fabril y el impacto del ingreso de productos importados que configuran un escenario crítico para los establecimientos textiles riojanos, que continúan reduciendo personal ante la imposibilidad de sostener los niveles de actividad.
