Juan Otero volvió a sorprender a la audiencia de streaming con una anécdota personal, esta vez vinculada a una de las figuras más grandes de la televisión argentina. El conductor, que comparte micrófono con Nicole Neumann en su ciclo de streaming, contó en pleno programa un cruce que tuvo con Mirtha Legrand durante el verano y que, según reconoció, todavía no logra sacarse de la cabeza. Se trata de un episodio breve, pero que dejó una huella imborrable en el joven, poco acostumbrado a este tipo de reconocimientos dentro del ambiente artístico.
Un saludo inesperado
Todo ocurrió cuando la diva fue a ver Pretty Woman, la obra musical protagonizada por Florencia Peña, mamá de Juan. Lejos de pasar inadvertido, el joven se cruzó cara a cara con Mirtha, que se detuvo especialmente para saludarlo. "En el verano Mirtha Legrand fue a ver a mi mamá a Pretty Woman y cuando me la crucé se frenó y me dijo: 'Hola, Juan'", relató, todavía sorprendido por el gesto de la conductora, que lo distinguió entre el resto del elenco y el público presente esa noche.
El nerviosismo lo dejó sin palabras
Para Otero, el momento fue tan inesperado como paralizante. Nunca antes había cruzado palabra con Mirtha y, de golpe, se encontró frente a frente con ella. "En la vida había hablado con ella, me quedé helado. Le contesté y le di la mano y se fue a sentar", contó entre risas al recordar la escena. El joven reconoció que no pudo reaccionar con la naturalidad que hubiese querido: "Les juro que me puse todo rojo, no supe qué decirle, me quedé muy shockeado".
Un gesto que quedó grabado
Más allá de lo breve del encuentro, Juan remarcó el valor simbólico de que la diva lo reconociera por su nombre. Consciente del peso que tiene Mirtha en la escena del espectáculo, todavía no se anima a soñar con compartir su famosa mesa, aunque el simple hecho de haber sido identificado ya representó, para él, un gesto enorme. "No sé si alguna vez me sentaré en su mesa, pero que me haya reconocido para mí fue un montón", cerró, visiblemente conmovido por el detalle que tuvo la conductora con él.
La anécdota generó repercusión entre los seguidores del ciclo, que destacaron la espontaneidad con la que Otero compartió el momento, lejos de la solemnidad que suele rodear las historias vinculadas a la diva de los almuerzos. Una vez más, el hijo de Florencia Peña demostró que, pese a haber crecido rodeado de figuras del espectáculo, este tipo de encuentros todavía lo sorprenden y lo emocionan como a cualquier fanático.
